
Sí, a Bentley no le queda más remedio que subirse al carro de los coches eléctricos por mucho que puedan decir que va en contra de sus principios. De hecho, no solo están desarrollando esa tecnología para sustituir los motores de combustión, sino que también han tirado de inteligencia artificial y conducción autónoma para presentar un prototipo futurista a más no poder.








