
Casi al mismo tiempo que los de Stellantis han presentado el Gamma, se anuncia la disponibilidad del Ypsilon con el motor de gasolina y, lo que es más relevante, un cambio manual. No hace tampoco mucho tiempo, lo mismo se hizo con el Fiat 600; ambos son modelos que de primeras nunca hubieran tenido una opción térmica del todo, de no mediar distintas calamidades económicas, tanto las que se dan en los bolsillos de los compradores como las intestinas de la empresa, con cambio de Consejero Delegado incluido. Las circunstancias que se le han presentado a
Stellantis han obligado, en este caso con el experimento Lancia, a buscar nuevas salidas.
La motorización que surgió tras el terremoto Puretech lleva por nombre «Turbo 100», que es una denominación autoexplicativa. Desde finales de 2025, el macrogrupo está en el convencimiento de que se han acabado los desbarajustes mecánicos. Es lo más prudente decir que esto sólo lo demostrará el tiempo.








