
El Toyota RAV4 de quinta generación nos ha convencido desde que fue presentado en el Salón del Automóvil de Nueva York. Pocos pensábamos que iba a tener una imagen tan deportiva, pero lo cierto es que no debería sorprendernos teniendo en cuenta que los japoneses se han dejado llevar por diseños arriesgados en los últimos meses. ¿El mejor ejemplo? El Toyota C-HR, del que no podemos decir que sea un coche feo. Más bien todo lo contrario.








