
Con el Golf VIII se introduce la quinta generación de los ‘R’, que en las dos primeras versiones eran conocidos como ‘R32’. Se trata del Golf con mayor rendimiento, y derivado siempre de los Audi S3. Con intención de complacer las normativas de contaminación, hace tiempo que apartaron los motores de seis cilindros. Los Golf R, desde el 2010, han montado el cuatro cilindros de dos litros con turbocompresor, un bloque conocidísimo en el grupo VAG y que admite muchos retoques minúsculos en piezas internas para soportar lo que la centralita le demande.








