Ford Ecoboost 1.0 125 CV. ¿Por fin estamos cambiando?


No estaría escribiendo sobre esto si Ford no le hubiera dado un bajón de casi 6.000 euros a la escala de precios de su Focus que equipa este motor, lo cual significa que la inversión en el desarrollo tecnológico comienza a amortizarse y las ventas funcionan bien. De hecho, este tricilíndrico de 999 centímetros cúbicos y 125 CV se lanzó en marzo, así que no estamos desvelando la actualidad más rabiosa. Pero hay mucho que decir sobre él y sobre todo hay mucho sobre lo que reflexionar. Porque afecta directamente a la hegemonía diesel que hemos venido sufriendo en España.

Cuando comenzó la revolución del downsizing, aparecieron propulsores gasolina y diesel de todas las marcas, de 1.4 o 1.6 con un turbo. Pero lo que ha hecho Ford sólo puede ser comparado con el motor twin-air que fabrica Fiat Powertrain. Y lo que han hecho Ford y Fiat es marcar un hito tecnológico que terminará por erradicar la fiebre diesel que nos han impuesto con unos intereses muy concretos y que mantiene a España en la prehistoria de la automoción.

A la cola y a ciegas

Tuve una conversación con la que fuera Directora de Calidad Ambiental del gobierno autonómico en Cataluña, María Sellarés. Me lo dejó muy claro: España siempre ha estado dos o tres pasos por detrás del resto. Buena muestra de esta actitud es que hasta que la Comunidad Europea no nos amenazó con sanciones económicas no retiramos del mercado las gasolinas con plomo. Tampoco hemos invertido en biocombustibles, ni en el gas natural o el gas licuado de petróleo, ni en híbridos.

Este país tiende a apuntarse a lo más fácil y a lo que más le interesa (seguramente por sus inversiones petroleras en Sudamérica). Así nos condujeron a ser el país con más diesel en Europa y con más emisiones de partículas contaminantes. Por muchos sistemas de filtrado que se añadan, el diesel tiene un índice de partículas nocivas para el ser humano superior a la gasolina.

Nos vendieron lo del ahorro y el precio del litro de carburante en comparación a la gasolina, nos vendieron las bondades de los turbos con inyección monobomba; sí, ésos que sueltan un vómito de humo negro cuando pisamos a fondo. No nos importaba el molesto ruido, ni el vacío de potencia por debajo del accionamiento del turbo. Es ahora que nos está empezando a sonar a timo, porque los precios de ambos carburantes se han llegado a equiparar, y vemos que las reparaciones o los seguros son más caros, y que existen muchas otras desventajas. También es ahora que empezamos a tomar conciencia de que tal vez habría que moderar la cantidad de porquería que echamos al aire.

El cambio

El ecoboost bate récords. Homologa un consumo de diesel (entre 4,8 y 5 litros a los cien), tiene un par motor de unos nada despreciables 170Nm y eroga 125 CV que lo impulsan hasta los 193 Km/h. Es silencioso, progresivo y elástico. La magia la ponen una inyección directa muy evolucionada, un pequeño turbocompresor y un sistema de auto start-stop. Claro que estas cifras de consumos están falseadas, como en todos los coches, y que los 5 litros en realidad se vuelven 7, igual que en un 1600 diesel de menor potencia. Además, si lo atendemos a las homologaciones de un gasolina de 4 cilindros, 1.600 y con igual potencia, te dicen que consume 7 y luego se planta en 9 litros.

El impulsor está perfectamente gestionado por una transmisión manual de seis velocidades y emite únicamente 114 gramos de CO2 por kilómetro. En Ford confían tanto en él y en su capacidad de evolución que pronto lo veremos incluso en el Mondeo, donde dejará en ridículo al 115 CV diesel que ahora mismo se vende como opción ahorradora y ecológica. Pero ya lo hemos dicho, esto es sólo el principio de una nueva historia, y el límite de esta tecnología aún está lejos de vislumbrarse. El diesel puede empezar a temblar.

2 comentarios

  1. los consumos de cualquier coche no estan falseados. lo que esta es la gentr confundida en como se hacen estas pruebas de consumo. poned vuestros vehiculos a 90km/h y vereis como clavan la cifra homologada. a esa velocidad es a la que se homologa un consumo, no a 120km/h

  2. Es cierto Mario, pero esa velocidad no es una velocidad real, no nos engañemos. La situación idílica que plantean para llegar a esos consumos es pura ficción en el día a día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *