Citroën C4 Cactus a fondo


La duda existencial de si realmente alguien tendría arrestos para poner este coche en la calle acaba de resolverse afirmativamente. Ayer empezó la producción en serie en Villaverde (Madrid). Ha habido varios meses de retraso por las negociaciones entre la planta y la gerencia de PSA, pero ya han construido los seis primeros, aparentemente sin problemas.

Las opiniones están al 50%. Hay quien respeta la originalidad y hay quien manifiesta un sentido desagrado. Los últimos, como suele estilarse en este país, recurren directamente al lenguaje dicterioso.

Pero lo que predomina es un gran desconocimiento sobre este modelo: unos creen que es un SUV, otros un utilitario caro al estilo Audi A1…

Llegue en verano o llegue en noviembre, tal y como predijimos aquí en el calendario de lanzamientos para el 2014, démosle un repaso a fondo.

Medidas

Es un coche compacto, pero es pequeño por fuera. El diseño en una foto aparenta un todoterreno pero es más bajo que un Citroën C4. Es un modelo exclusivamente para asfalto y para ahorrar combustible. Y aunque usa la misma plataforma que dicho C4 y la distancia entre ejes es igual, el coche es 17 centímetros más corto.

17 centímetros en comparación a un C4 es mucho, por eso el maletero también es más pequeño. La capacidad sin abatir el asiento trasero es de 358 litros.

Por cierto, la banqueta trasera es de una sola pieza, no se puede abatir por partes. Eso lo hace más ligero y más barato. En Citroën dicen que se han inspirado en un sofá para que el pasajero del centro no tenga que tener los pies separados por el relieve del túnel de transmisión.

Los asientos delanteros también vienen en una sola pieza o “banqueta corrida” o “banqueta monobloque”, como suelen llamar a esta disposición tan habitual en los vehículos comerciales y furgonetas. A pesar de todo, delante sólo pueden ir dos personas y en el centro puede abatirse un reposabrazos. Otro elemento convergente con el discurso del sofá.

¿Por qué usar la plataforma del C4 y no la nueva EMP2 modular de las Picasso o del Peugeot 308? Nuevamente, es más barato.

De esta manera, y dentro del segmento C, se mete en una línea muy fina entre los utilitarios y los compactos.

Motores y precios


Todavía son de secreto sumario, pero en algunos medios franceses ya se aventuran a decir que partirá de los 14.500€ en ese país. Si lo comparamos con su hermano C4 hatchback en igualdad de equipamiento, orbitaríamos alrededor de los 4.000€ menos.

Dos gasolina y dos diesel, aunque es probable que al inicio sólo estén ofertados uno de cada. Todos los que haya finalmente emitirán menos de 100 g/km de CO2 y con sistema auto start/stop. Citroën habla de polivalencia y comodidad en todos los sentidos, no de dinamismo ni potencia.

Las apuestas que más se han oído son:

– 1.2 tricilíndrico gasolina atmosférico e-VTI Puretech 82 CV.
– 1.2 tricilíndrico gasolina turbo e-VTi 110 CV.
– 1.6 diesel e-HDI 92 CV.
– 1.6 diesel BlueHDi 100 CV.

Lo del BlueHDi me sorprende mucho, porque es un motor inédito y que por fuerza ha de encarecer el precio final, que es lo que se ha intentado evitar por todos los medios. De facto, el 85% de componentes del coche vienen de proveedores españoles para ahorrar costes logísticos y de transporte, según la información publicada en el rotativo sobre economía Expansión.

Ahí está el concepto seminal y la tabla de los mandamientos: el C4 Cactus es el primer Citroën que va a articular la gama C. Aunque los diseños del próximo C3 o C1 no sean arriesgados, sí que han de ser coches que sirvan para todo y que tengan un precio competitivo. Para exquisiteces en Citröen, habrá que mirar hacia los modelos DS.

Los cambios de marchas disponibles serán el manual de seis velocidades y la recién revisada caja semi-automática pilotada ETG. Con un mando giratorio en la consola se seleccionará su funcionamiento totalmente electrónico o manual. Mediante las levas en el volante se podrán cambiar las marchas si se prefiere el funcionamiento manual.

Carrocería

Al estar pintados de negro los montantes, parece que el techo flota. También parece que sea más alto. El capó se alarga hasta abajo, así que no hay parrilla frontal. Está bastante en sintonía con el frontal de un C3 Picasso.

Las luces LED delgadas y curvas remiten sin embargo a las Picasso más grandes, las C4, y anuncian los próximos diseños de grupos ópticos de la serie Citroën C.

No hay voladizos delante ni detrás: una de las razones por las que su tamaño es tan reducido por fuera (por dentro el espacio es otra cosa). Los enjundiosos Airbumps que tanta palabrería han desatado son de un material acolchado a base de poliuretano. Podrán ser negros, gris, beige o marrón oscuro. Con estos protectores para pequeños golpes o rasguños, los colores del coche siempre serán bitono.

Vuelvo al principio del artículo: he leído verdaderos oprobios de cavernícola por culpa de este aditamento controvertido. No me corresponde a mí decir si los Airbumps son bonitos o si cumplen realmente la función defensiva tan excelsamente como Citroën asegura.

Cuando salga a la venta, el público decidirá.

Interior

Espacio, espacio y más espacio. Las banquetas de un solo bloque, la multitud de huecos para guardar cosas y la consola tan ligera y despejada garantizan sensación de desahogo. En una persona que guste de conducir por sensaciones puras y con todo centrado sobre el piloto, este criterio no le va a atraer.

Los que quieran un vehículo confortable, fácil de limpiar por dentro y a la moda de las tablets y smartphones, conectados siempre a internet y a dispositivos reproductores de música como el iPod, estarán encantados.

La consola es tan ligera en parte porque la instrumentación y el infoentretenimiento va sobre pantallas táctiles, y en parte porque el airbag del copiloto no está en la guantera, sino en el techo, y en caso de accidente se proyecta hacia abajo. De esta forma, personas de estatura por encima de la media no sufren los roces y golpes de las rodillas con el salpicadero.

Entre materiales externos e internos, con el motor de gasolina he podido leer que coche pesa menos de mil kilos, lo que calculo que serían cerca de doscientos kilos menos que un C4 con el diesel más potente y equipado al completo. Por quinta o sexta vez: costes reducidos y el mínimo consumo posible sin emplear tecnologías híbridas.

Por supuesto, me encantaría saber qué opináis de él y si creéis que nacerá bendecido o condenado al olvido.

De regalo el vídeo oficial y la pinacoteca visual del Cactus

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *