Consumo real y consumo homologado, acabar con una estafa


A Hyundai y a Ford ya se les pusieron denuncias por falsear las cifras de consumo, esto podría extenderse a raíz del último informe de la organización no gubernamental, ICCT (Consejo Internacional sobre el Transporte Limpio), que opera en todo el mundo.

Tremendo varapalo para todos los fabricantes: la ICCT indica que en el 2001 la diferencia entre el consumo homologado y el real era del 10% de media, y que ahora ha subido al 25%. Ya no estamos hablando de discrepancias entre pruebas de homologación y gasto real para superar calificaciones medioambientales, sino de una estafa o un fraude al consumidor.

El informe acusa directamente a los fabricantes alemanes como los más mentirosos, siendo BMW la peor: su media es del 30% de diferencia. Es decir, que si ellos anuncian un consumo de 6 litros, por ejemplo, el coche se chupa 7,8, y eso conduciendo de forma eficiente, tal y como insisten los fabricantes para defender sus números.

Causas

Obviamente por un lado está la necesidad de superar las normativas cada vez más estrictas. Para ello, los constructores emplean en sus pruebas maquinaria cada vez más sofisticada, y los datos se maquillan mucho mejor. Es cierto que las marcas investigan en el desarrollo de motores de combustión más limpios, pero no lo son ni mucho menos en la medida que alardean.

Otra: las entidades a las que se les ha otorgado el poder de registrar y supervisar estos datos, como la NEDC o la EPA, marcan unas pautas de trabajo del motor que son surrealismo puro una vez el vehículo en carretera abierta. Juntando estos dos factores citados, se completa la fórmula para conseguir fácilmente el aprobado.

Una causa más: parece baladí, pero no lo es. Los coches consumen cada vez más electricidad en sus sistemas (infotainment, etc), y ésta sale de quemar gasolina. Por ejemplo, se señala el calentamiento global como causa de que, en una década, se haya triplicado el uso del aire acondicionado y los climatizadores en muchos países.

La vergüenza más grande

Lo peor para un periodista del motor es que en cada artículo se espera que ofrezcas datos de consumo, y estos datos sólo los podemos conseguir de los fabricantes a menos que se haga una prueba empírica y real del modelo.

Por lo tanto, prácticamente siempre que estás diciéndole a la gente un número de litros de consumo o de gramos de CO2 emitidos, estás mintiendo. Y lo sabes. Y no puedes hacer nada para remediarlo. Eso duele.

1 comentario

  1. Buenos días a todos, tengo que darles la enhorabuena por el articulo. En mi caso particular me compre un samrt fortwo para ahorrar algo la factura de combustible y cual fue mi sorpresa que al cabo de dos meses me dio por mirar el consumo y no salia de mi asombro, 7 y hasta 8 litros en consumo mixto en verano. En este modelo con un consumo de 7 litros el desvío es superior al 30%. Una vez echa la reclamación me contestaron que estaba dentro de los parametros del fabricante. Me sentí engañado, aunque debería decir estafado ya que es la palabra correcta. Espero que algún día los fabricantes tengan las consideración que se merece sus clientes.

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