
Por ahora no es más que un rumor, pero va cogiendo fuerza y no sabemos si llegará a convertirse en algo real. El caso es que la llegada del nuevo Chevrolet Bolt al mercado estadounidense podría estar acompañada de su regreso a Europa, de donde la firma con sede en Detroit se fue a toda prisa con el objetivo de reducir los enormes costes que le suponía mantener una infraestructura que no resultaba ser rentable.
Precio «competitivo» y mejoras que se agradecen
Si bien es cierto que el nuevo Bolt está basado en el modelo anterior, hay que hablar de una serie de cambios importantes a nivel de motorización, batería y sistema de carga que lo hacen más apetecible.
Se empezará a fabricar en 2026 y el objetivo es mejorar los dígitos que se dieron años atrás, cuando el mercado de los eléctricos todavía no era lo suficientemente maduro y no les quedó más remedio que tirar la toalla en 2023.
El nuevo Bolt se comercializará a un precio similar al de sus competidores chinos, algo que se antoja necesario para no dársela de morros una vez más. Se habla de menos de 30.000 dólares sin ayudas gubernamentales, lo que al tipo de cambio actual son unos 25.000 euros. No es que sea un precio para tirar cohetes, desde luego, pero por lo menos le sirve para equipararse a otros coches similares como los BYD Dolphin, MG4 y GWM Ora 03.

Por ahora sabemos que contará con una batería de litio ferrofosfato (LFP) con una capacidad de 65 kWh, lo que le permitirá ofrecer una autonomía de 410 kilómetros. Eso se traduce en una ganancia de 13 kilómetros de autonomía respecto al modelo al que sucede, así que en ese sentido la ganancia tampoco es como para quitarse el sombrero.
Del sistema de carga hay que destacar su compatibilidad con el conector NACS, que es el de Tesla y el más extendido en Norteamérica. La carga rápida pasa de 50 kW a 150 kW, lo cual es una gran noticia porque puede pasar de un 10 a un 80% de batería en unos 25 minutos.

Del interior, lo que ya esperábamos. Una pantalla de 11.3 pulgadas para el sistema multimedia y un cluster digital de 11 pulgadas que se puede personalizar, además de carga inalámbrica para smartphones y una renovada conectividad.
En lo que a motorización se refiere, viene equipado con un propulsor eléctrico heredado del Equinox EV, con 212 CV de potencia y 230 Nm de par. Las prestaciones que puede ofrecer son similares a las del Bolt anterior, ya que pasa de 0 a 100 km/h en unos 6 segundos.