
En el mercado español y, por extensión, en el espacio económico europeo, no ha quedado otro vehículo igual. Renault ya bajó los brazos hace mucho, Ford anda buscando compradores para sus fábricas, SEAT se perdió en un laberinto de espejos llamado Cupra y, de todo lo que abraza Stellantis, mejor no hablar; pobres los de Abarth, que les cortaron las alas cuando echaban a volar.
Por debajo de los cuatro metros de longitud, se acabaron los coches de cambio manual y doscientos o más caballos. Excepto para Toyota, que ha vuelto a afinar un concepto que arrancó en 2020, en el peor momento para cualquier aventura automovilística. Aquel GT-86 dejó mucho enamorado y poco comprador, misma cosa le sucede al GR Supra. Sin embargo, el más pequeño y el que parecía el patito feo es el que ha recibido el espaldarazo de la mismísima sede central, donde lo fabrican.
280 CV y más de 46.000€
En otros mercados lo han estirado con subchasis más largos y lo llaman GR Corolla, e incluso le dejan la opción a cambio automático. Para este año y en Europa, nada de concesiones: se sustancia la idea más esencial y ya. Sobre sus llantas forjadas, continúa anunciando los 280 CV que se alcanzaron en la edición 2024 y permanece en un precio disparatado, pero es de todas, todas, un producto para connaisseurs.
La base de este coche es la que se utiliza en el mundial del ralis y eso es en detrimento de su comodidad, quiere decirse que es muy apto para tandas en circuito. Hay otras alternativas que servirán más en lo cotidiano e incluso albergan un carácter amorosiento con las criaturas y mascotas, pero son mucho más grandes, pesan mucho más, están infladas de chunches informáticos y de
pantallas, y la idea de que la conducción es un ejercicio físico y mental está del todo diluida.
Por ello, alguien podría considerar que los asientos en polipiel, el climatizador de dos zonas, la instrumentación digital o el multimedios táctil con la chinchona conexión a internet encajan en un Volkswagen Polo GTI y, al contrario, rechinan dentro de un GR Yaris.

El precio de partida en el modelo de 2026 es de 46.250 €. Al incluir un juego de seis piezas aerodinámicas que han llamado ‘aeropack’, sube a 52.250€. El salto de 6.000 € entre uno y otro lo argumentan con que el paquete aerodinámico consta de lo siguiente:
–Toma de aire en el capó.
–Un labio inferior delantero distinto para aumentar la carga aerodinámica en curva.
–Alerón trasero que se regula manualmente, pensado sobre todo para circuito.
–Carenado del depósito de combustible con miras a perfeccionar el flujo de aire inferior.
–Aletines delanteros para sacar el aire que se mete en los pasos de rueda.
–Un freno de mano en posición tiesa, muy a lo ‘WRC’.
Aquí os dejamos las imágenes de prensa.













