Tipos de cambios automáticos


Hasta hace unos años, los cambios automáticos sólo imperaban en Estados Unidos. Pero la tendencia es que los europeos cada vez optamos más por ellos. La gente, a pesar de todo, aún tiene muchas preguntas y recelos. Que si se estropean más, que si el coche no rinde bien, que si consumen mucho… Pero lo más frecuente es que las personas se hagan un galimatías con los diferentes tipos de cambio automático. Cada casa le pone unas iniciales o un nombre pintoresco, y así no hay quien se aclare. En este artículo os hacemos un desglose de qué tipos de cambios automáticos existen, por más nomenclaturas raras que nos vendan los de marketing. Fuera dudas y fuera líos.


-El más típico y extendido: lo llaman de mil maneras: “convertidor hidráulico de par”, “engranaje epicicloidal”, “engranaje planetario”… Para explicarlo de forma muy fácil, se puede decir que consta de varios engranajes que rodean a uno central. Éste que está en medio siempre está girando y dando fuerza, pero se apoya en los demás según las revoluciones y par que esté dando el motor en ese instante. Cuantos más engranajes, más escalonados son los cambios, menos tirones dan y mejor optimización de consumo.


-Cambios Robotizados: son un cambio de marchas normal pero el que pisa el embrague es el coche y no el conductor. La pega que siempre le han puesto es que la operación de saltar de una marcha a otra es algo lentorra. Pero esto está muy superado hoy en día y funcionan muy bien.


-Cambios de variador contínuo (CVT): es más simple que una acelga. De hecho, es el mismo sistema que se utiliza en los ciclomotores o scooters, pero más grande. Sencillamente no hay marchas, es como una evolución continuada. Por eso es tan suave. Pero no se lleva bien con los motores de potencias elevadas.


-Los más modernos, el doble embrague: éste sí que tiene nombres por un tubo. DSG, Powershift, PDK, TCT… Pero en esencia son todos la misma cosa. Son la tecnología más avanzada y consiguen incluso reducir los consumos con respecto a cajas manuales. Son secuenciales, lo cual quiere decir que no puedes pasar de segunda a cuarta, sino que tienes que ir subiendo o bajando marchas una por una. Para explicarlo también de forma fácil, se puede concluir que su nombre lo dice todo. Hay dos embragues. Uno está conectado con la marcha a la que circulas y otro está conectado a la próxima marcha que se insertará. Una compleja centralita electrónica sabe si la próxima marcha será la superior o la inferior. Así que no hay cambio, un embrague se desacopla y el otro entra en juego.

Esto es todo. Espero que el artículo os haya sido útil ¡Apurad bien las vacaciones y conducid siempre seguros, por favor!

2 comentarios

  1. Gracias Alex. Eso es lo que intentaba con este artículo. Que fuera sencillo y que todo el mundo supiera exactamente cómo son los cambios automáticos. Si lo he conseguido, estoy pero que muy satisfecho!

    saludos!

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