All Speed Customs Pontiac Firebird con 1.200 CV


Empezamos la semana con una preparación de las que quitan el hipo a cualquiera. Es un clásico tan aclamado como el Pontiac Firebird, concretamente el de segunda generación. Fue encumbrado en 1970 y no tardó en convertirse en uno de los pony car más envidiados. Su enorme motor, un 7.5 V8 que andaba sobrado de potencia, arrasaba en los concesionarios de Estados Unidos.

La unidad que podéis ver en este artículo es la de Tom Conkright, un hombre que decidió confiar en los preparadores de All Speed Customs para tener un Pontiac Firebird diferente, hecho a medida. Quería algo más radical y aerodinámico y no se equivocó al acudir al taller que poseen en Muskegon Heights, Míchigan.

Para empezar, hay que decir que la carrocería ha sufrido algunos cambios para mejorar su aerodinámica. Todo está teñido de negro, desde las puertas hasta los retrovisores, pasando por las llantas y las pinzas de freno.

¿Era necesaria tanta potencia?

El motor ha pasado a ser un 7.8 V8 biturbo de 1.200 CV de potencia. Semejante burrada les ha obligado a modificar varias partes de la mecánica, como por ejemplo los frenos, las suspensiones o los amortiguadores. Estos últimos son ajustables para adaptarse a cualquier tipo de condición en carretera.

No le falta de nada

Las llantas son de 19 pulgadas delante y 20 detrás. Los neumáticos dicen que son de altas prestaciones, pero no han querido hablar de tamaño, marca y modelo. En el interior nos topamos con una tapicería de cuero muy de la época con costuras en contraste. Los asientos Corbeau son de tipo baquet, dispone de arneses de cinco puntos, relojes originales que han sido restaurados, un volante específico y un sistema de climatización que se utiliza con la botonera clásica.

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