Dodge Challenger 14 Mopar: las cien unidades se vendieron en un día


Mopar empezó con sus ediciones especiales del Dodge Challenger para el festival SEMA en el 2010. Dada la inusitada cantidad de entusiastas que en Estados Unidos tiene un simple fabricante de componentes para Chrysler, no se hizo extraño que el Mopar Challenger recibiera tantos aplausos y que, de ahí en adelante, hicieran un vehículo exclusivo para el escaparate tuning de Las Vegas.

La grata sorpresa del último SEMA es que Mopar decidiera construir 100 unidades del Mopar 14 Challenger… 24 horas después de abrirse la hoja de pedidos, no quedaba ni uno.

Mopar y SRT


Dentro de Chrysler, SRT empezó como un preparador de vestuario deportivo y mecánicas extremas. Tiene su lógica, pues, que SRT haya terminado como una submarca en sí, y que existan máquinas como el SRT Challenger. Pero lo de Mopar es un caso bien insólito.

Mopar es “Motor + Parts”. Un fabricante de piezas sueltas, y punto. Una empresa de Chrysler para ahorrarse proveedores externos en la adquisición de componentes, como un sencillo filtro de aceite. Obviamente, depende de qué modelo vaya a emplearlas, las piezas tienen una calidad superior o inferior. Con el paso de las décadas –Mopar aparece en los años 20– eventualmente han tomado algún vehículo concreto y le han puesto sus mejores componentes, o se han involucrado en competiciones puntuales de la NASCAR, por ejemplo.

No son coches con preparaciones radicales ni revisiones de carrocería profundas. Pero hay algún tipo de sentimiento o de orgullo entre los clientes de las marcas Chrysler que, cuando su coche pasa por taller, exigen que las partes sustituidas por desgaste o avería sean genuinas de Mopar, y no dudan en ponerle una pegatina en algún rincón de la chapa con el anagrama. Así que a veces surge alguna edición como la que nos ocupa, donde todo lo que va dentro del capó es de Mopar.

El cuarto Challenger


Que vendieran los cien en un día tampoco es para desesperarse: siempre se puede acudir a Mopar con un Challenger R/T Shaker 2014 y que le cambien todo lo que necesite para dejarlo igual que el del SEMA. De todas maneras, Mopar ni siquiera los pinta o les cambia las llantas.

El motor es el de serie: 5.7 HEMI V-8 y 375 CV. Todos los clientes se lo han quedado con la calcomanía azul del R/T Shaker estándar, aunque la mitad lo ha elegido en negro ‘Pitch Black’ y la otra mitad en blanco ‘Bright White’, ambos también colores del catálogo corriente de Dodge.

Lo esencial para los compradores –por ese sentimental vínculo con el nombre Mopar que he mencionado– son las insignias en el centro de las llantas y en las ornamentaciones, porque la única pieza que se ha construido exclusivamente para la ocasión es el tímido alerón trasero.

Fiat

Ya que Fiat es propietaria de Chrysler, por las noticias que van apareciendo sobre la reestructuración, soy un poco escéptico ante el futuro de Dodge y también de Mopar. Fiat tiene sus propios proveedores y sus propios acuerdos comerciales, así que, ¿van a borrar la marca y de paso a Mopar? En principio, el Dodge Challenger ha de reinventarse en el 2015, el año que viene. Veremos entonces si en el próximo SEMA, este anómalo y tan querido “tuning sin tuning” vuelve a hacer acto de presencia. Sólo por ver más fotos del muscle car, esperemos que sí.

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