Destrozar un radar a tiros tiene sus consecuencias


¿Alguna vez se os ha pasado por la cabeza destrozar un radar a tiros? Seguramente no, pero hay una persona que no solo lo pensó, sino que lo hizo. Estamos hablando de un vecino de Pont de Suert (Lleida) que acribilló el radar de Villaller (pk 130, N-230) que había pillado a su Audi S3 a más velocidad de la permitida hasta en dos ocasiones.

Ni corto ni perezoso, con un cabreo monumental por culpa de las dos multas, decidió aparcar su coche y sacó un rifle del maletero para cebarse con el cinemómetro sin piedad. Le disparó hasta en tres ocasiones, por lo que ya os podéis imaginar en qué estado quedaron la cámara de vídeo exterior, los cristales, el flash, la antena y el objetivo.

Esa noche se fue a dormir satisfecho y orgulloso, pensando que nadie le había pillado. Sin embargo, los Mossos d’Esquadra llamaron a su puerta días después y demostraron ante el juez que era el culpable. La cinta sobrevivió y su Audi S3 azul eléctrico apareció en la pantalla de uno de los departamentos de la policía catalana. Desde luego que no fue un crimen perfecto.

¿Qué es lo que le ha pasado? ¿Irá a la cárcel? No, pero tendrá que pagar 5.400 euros de multa por disparar contra el radar y 33.000 euros al Servei Català de Transit para repararlo. Seguro que la próxima vez se lo pensará dos veces…

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