El Lancia Ypsilon también amplía su mecánica al Turbo 100 con cambio manual; precios de lanzamiento para España

Ypsilon

Casi al mismo tiempo que los de Stellantis han presentado el Gamma, se anuncia la disponibilidad del Ypsilon con el motor de gasolina y, lo que es más relevante, un cambio manual. No hace tampoco mucho tiempo, lo mismo se hizo con el Fiat 600; ambos son modelos que de primeras nunca hubieran tenido una opción térmica del todo, de no mediar distintas calamidades económicas, tanto las que se dan en los bolsillos de los compradores como las intestinas de la empresa, con cambio de Consejero Delegado incluido. Las circunstancias que se le han presentado a
Stellantis han obligado, en este caso con el experimento Lancia, a buscar nuevas salidas.

La motorización que surgió tras el terremoto Puretech lleva por nombre «Turbo 100», que es una denominación autoexplicativa. Desde finales de 2025, el macrogrupo está en el convencimiento de que se han acabado los desbarajustes mecánicos. Es lo más prudente decir que esto sólo lo demostrará el tiempo.

El Ypsilon, el Opel Corsa y el Peugeot 208 son trillizos, con diferencias de poco calado en el exterior y algo más visibles en el interior. Puestos uno al lado del otro, se hace muy complicado recomendar un nombre por encima de los demás sin incurrir en gustos personales. Lo único que se evidencia es que el Lancia sale más caro que sus variantes dentro del grupo. En todas las combinatorias de equipamiento siempre habrá un incremento medio de 2.500 € respecto al Opel o al Peugeot. Los precios al contado con este motor Turbo 100 han quedado así en España:

–Acabado ‘Ypsilon’: 20.066 €
–Acabado LX: 22.091 €
–Acabado HF Line: 22.903 €

En estos números no se cuentan las pinturas, que son muy caras; los paquetes opcionales también exigen un precio exagerado. Al elegir un color de carrocería o sumarle algún accesorio es cuando se desboca el importe final.

Ypsilon

Las alternativas fuera de Stellantis

Junto a vehículos de la competencia, si es caso que dé igual quedárselo en el color que venga de serie, entonces resulta bastante parejo a un Renault Clio de generación 2025. De hecho, si quitamos los motores de 80 CV del Hyundai i20 y del SEAT Ibiza, ambos en precios más comprensibles, todos andan más o menos sobre la línea del Ypsilon. Hay que recordar que este motor existía sin el turbo y con 80 CV, como el SEAT y el Hyundai. Pedían entonces una suma que podía convencer a los flotistas y pequeñas empresas y, sin embargo, lo eliminaron del catálogo. Ahora que tenemos cadena en vez de correa y que, supuestamente, la mecánica 1.2L. de tres cilindros debería ser más fiable y tener mejor índice de reparabilidad, un buen consejo para Stellantis sería traer de vuelta esas combinaciones sin sobrealimentación.

En otras palabras, si queremos un térmico de 100 –o ciento y poco– caballos y evadirnos de los veintipico mil euros, en España hay que ir a por el Sandero, el MG3, el Corsa o el 208. De las combinaciones con gasolina y electricidad, lo mejor es omitirlas en este artículo, sea cual sea el fabricante.

Ypsilon

Reflexiones aparte, en esta encarnación inesperada del Ypsilon se trata de estimular unas ventas que han sido casi inexistentes dentro de España, no así en Italia, donde le va un poco mejor sin llegar a cosechar lo deseado. Los italianos que gustaban del Ypsilon por tradición se encontraron con que el concepto de vehículo se lo habían trastocado en exceso; demasiado grande, demasiado computerizado. La baza del cambio manual y los precios un poco más seductores implican que la matriz empresarial hace una intentona final. En lugar de admitir que habían varado el barco, se juega a las palabras espejo con aquello de «lo sacamos así porque es nuestra estrategia multienergía».

Sin embargo, el error de cálculo es que se amalgamó con el 208 y el Corsa, cuando el Ypsilon siempre tuvo que ser algo cercano al Fiat 500, ésa debiera ser su referencia. Quizás en un futuro se replanteen devolverlo al segmento A.

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