El Adam Rocks visita el laboratorio acústico de Opel

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El Opel Adam Rocks llegará a España en noviembre con el objetivo de cubrir un nuevo nicho de mercado, el de los crossovers utilitarios. Es un coche muy pequeño, pero se defiende bien en terrenos off-road, algo que la firma alemana se encargó de mostrarnos en un vídeo en el que tampoco es que se le vea atravesando caminos imposibles.

Hoy de lo que hay que hablar es de la experiencia sonora y la ausencia de vibración que ofrecerá a sus clientes. Ha pasado por el laboratorio acústico de Rüsselsheim para mejorar en muchos aspectos, como también se ha dejado ver por el Centro de Pruebas de Opel en Dudenhofen (Alemania), donde se ha evaluado el confort de marcha y la medición de ruido.

Reducción de ruidos y vibraciones

Para reducir al máximo los ruidos y las vibraciones, se han decantado por un motor suave. Pero no solo eso, también han pensado en el ruido que puede hacer el techo abatible al abrirse o las puertas al cerrarse. En el laboratorio acústico de Opel tanto las paredes como el techo están completamente insonorizadas. Son como las de un estudio de radio, capaces de absorber cualquier ruido para que el silencio sea sepulcral. Además, en la sala hay altavoces y micrófonos colocados de forma estratégica.

Pruebas y más pruebas

Opel Adam Rocks laboratorio acustico
Durante la prueba, el coche pasa por unos rodillos que tratan de simular una experiencia de conducción real, incluyendo calidad de rodadura y resistencia del viento. Los ingenieros, independientemente de la climatología y tomando como referencia diferentes velocidades, comprueban cómo se comporta el motor en diferentes regímenes, incluso con el sistema Start/Stop. Una de las pruebas habituales, que el Adam Rocks superó con su motor 1.0 ECOTEC de inyección directa y turboalimentado, consiste en poner la tercera marcha y subir las revoluciones para saber si se superan o no los límites de ruido establecidos en la cabina de sonidos.

Cabezas artificiales

El silencio dentro del habitáculo no es lo único que ha preocupado a los ingenieros de Opel. También han trabajado para que la música se escuche bien, sobre todo durante los trayectos off-road. En ese sentido han recurrido a las cabezas artificiales, recreaciones plásticas de cabezas humanas que recuerdan a los dummies y que van equipadas con sensores precisos para recrear las partes más importantes del oído humano. Varios micrófonos se encargan de grabar el sonido tal y como lo percibiría una persona. Se puede grabar y reproducir en estéreo y la capacidad auditiva del dummie es casi tridimensional. Así, mediante mediciones binaurales (tridimensionales), es como se puede lograr que sea lo más agradable posible.

Todo esto suena muy bien, pero puede que su precio no suene tan bien. Me temo que no será especialmente barato.

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