BMW ha de revisar 489.000 coches por precaución, la segunda vez en seis meses


Sin que se haya aclarado del todo cuál es el problema, BMW ya ha anunciado oficialmente que cerca de medio millón de coches con motor gasolina de 6 cilindros pasarán por taller. Son todos del mercado chino y norteamericano. Es una llamada preventiva, porque los canales de comunicación con la prensa de los bávaros no han reportado incidentes graves o daños a personas causados en accidentes.

Ya van dos en seis meses. En noviembre, 176.000 unidades fabricadas entre el 2012 y el 2013 se revisaron porque podían estar afectadas de una pérdida en la potencia de frenado.

BMW es el titular de hoy, pero podríamos estar hablando de PSA, de GM, de Toyota y de tantos otros. ¿Qué está pasando con la calidad de los fabricantes?

Apariencias


Una multa millonaria o un dispendioso trabajo de revisión son de impacto escaso en la cartera de un fabricante mundial; los números se compensan por un lado o por otro en muy corto plazo. La cicatriz es lo importante.

Por fortuna o desventura, estamos en un planeta donde si alguien prende la mecha de un rumor, el agravio que sufre tu nombre es un lastre eterno. En el caso contrario, puedes fabricar un montón de basura, pero si determinados canales la avalan y la ensalzan, el 90% de la especie humana va a creer que tu basura es el mejor automóvil de la historia.

La apariencia que proyectas, como persona, como empresa, como político, como amigo, como amante… La apariencia es el epítome que resume el mundo. Por lo tanto, ahí sí que se la juegan las marcas, a ser estigmatizadas. Cuando esto ocurre, no hay agencia de publicidad que vaya a salvarte con campañas de televisivas de un millón de euros de presupuesto.

Tus coches son malos porque ya lo pone en el twitter. El caso es que si le preguntas a alguien porqué de repente hay que lapidar a un modelo de coche o una marca, casi nadie va a saber decirte exactamente la razón. «Lo he leído por ahí», o «lo he escuchado en alguna parte» es la argumentación más sólida que vas a extraer.

El factor humano


Me gustaría conectar el actual “caso BMW”, que atañe a modelos ensamblados entre el 2009 y el 2011, con los cambios que Toyota está poniendo en marcha.

Hay que fabricar millones de coches para que la rueda siga girando. Y tamaña cantidad de vehículos, eventualmente, dejará rastros de defectos. Se necesitan robots, se necesitan grandes plantas, se necesita ahorrar costes. Nada de esto es malo en sí mismo si se ejerce responsablemente y se corrigen los errores, tal como, en este caso concreto, está haciendo BMW.

Pero ya reflexioné hace escasos días en el artículo de Toyota que tal vez, en el sistema occidental, no sólo los constructores de coches, sino cualquier gran multinacional; tal vez, insisto, estemos pisoteando entre todos el valor del factor humano como la pieza fundamental de la industria.

–Toyota elimina robots de sus fábricas y apuesta por las personas.

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