Suzuki Swift Sport 2012, el tapado


La actualización del juguete más goloso de Suzuki ya lleva medio año entre nosotros. Creo que es momento de hacer balance de las diferentes impresiones que he ido recogiendo entre usuarios a pie de calle y especialistas de la prensa. Más que nada porque este coche es el tapado, aquél al que nadie le presta atención y luego resulta que le sobran cualidades para arrasar; como Kimi Raikkonen, a la chita callando, y va tercero en el mundial.

Impresiones positivas

Es barato, no nos engañemos. Son 17.150€ más lo que puedas regatear. En un utilitario es más fácil de lo que parece plantarse en esa cifra sin que el coche te dé las satisfacciones y la diversión que el Swift Sport te puede brindar. Por fuera, el coche ha crecido un centímetro con respecto al anterior y los spoilers laterales más el alerón trasero y el difusor con doble salida de escape lo hacen muy atractivo, a mi juicio.


Son 136 CV. Para un coche de 3,8 metros y 1.000 kilos pelados de peso es potencia más que de sobra. Lo hemos comentado otras veces. No hay que recurrir a un Clio Sport o un Fiesta ST para sentir la deportividad y la alegría de un motor 1.600 que, además, consume 6,4 litros. Por otro lado, a la hora de asegurarlo no te llevarás un estacazo; seguirá siendo un utilitario de mantenimiento razonable para el bolsillo.

No se pueden pedir extras ¿Por qué? Pues porque los lleva todos. Atentos a la lista, es interminable:

– Neumáticos 195/45 y Llantas de aleación de 17 pulgadas.

– Kit de emergencia de reparación de pinchazos.

– Elevalunas eléctricos delanteros.

– Apertura remota de puertas.

– Botón de arranque.

– Climatizador automático.

– Volante de tres radios con mandos del audio y del control de velocidad, ajustable en altura y profundidad.

– Aviso de luz encendida / llave puesta.

– Faros HID (High Intensity Discharge) con encendido de luces automático.

– Faros antiniebla.

– Cristales tintados (Privacy Glass).

– Retrovisores exteriores electrónicos, calefactados y plegables mediante un mando.

– Portavasos y huecos para botellas.

– Puerto USB.

– Enchufe interior de 12V: Área central de la consola.

– Pedales deportivos (embellecedores de acero).

– Apertura remota de depósito de combustible.

– Asientos deportivos, el del conductor es ajustable en altura.

– Doble airbag SRS delantero.

– Airbags SRS laterales, de cortina y de rodillas.

– ABS con función de reparto de freno electrónico EBD para cada rueda.

– ESP®*2 (Electronic Stability Program).


De toda esta lista, lo que los usuarios más han alabado son los faros HID (High Intensity Discharge). Es un sistema desarrollado por Suzuki que se basa en una tecnología de descarga eléctrico gaseosa, como los Xenon, pero mucho más baratos. Tim Pollard, de CarMagazine, dijo cuando lo probó que no hay un sólo utilitario que ofrezca esa visibilidad, y que le recordaban incluso al rendimiento de los últimos grupos ópticos desarrollados por Mercedes.

Impresiones negativas

Todo tiene sus defectos y siempre se pueden buscar tres pies al gato. Algunos usuarios han reportado quejas sobre la ergonomía, y dicen que es imposible encontrar una posición en la que las rodillas no te estén tocando constantemente con la parte inferior del volante. Al parecer, este problema suele extenderse incluso entre conductores de mediana estatura, sin necesidad de ser Pau Gasol para encontrarte con dicha incomodidad.


Los plásticos duros en el salpicadero, ¿y qué esperaban? son 17.000 euros, esto no es un Audi A1. No obstante, hay quejas de que en ese sentido podían haberse esforzado un poco más en que no diera una sensación algo espartana. Mírale el lado positivo: más fácil de limpiar y más duradero al infalible paso del tiempo.

Mala calidad del equipo de audio. Lleva cuatro altavoces y dos tweeter, pero los que tienen un oído fino y una inclinación especial por la música lamentan un rendimiento pobre y proclive a la saturación del sonido.

Y, por último, la ausencia de un sistema Start&Stop. Los compradores de pequeños vehículos urbanos comienzan a demandar estos sistemas de ayuda a la contención del consumo en ciudad y cada vez los valoran más. Y estoy de acuerdo.

Ahí lo tenéis, valorad vosotros mismos si podríais tolerarle los defectos y seguir queriéndolo por todo lo que os da de bueno. Para mí, es una veta de oro escondida en la mina; como pequeño utilitario con corazón de samurai, no tiene parangón.

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