Skoda 1000 MB, galería de fotos


Érase una vez, treinta años antes del Tratado de Maastricht, la Comunidad Europea, el Vorsprung durch Technik y el gran teatro global que hace aguas por momentos, había un lugar llamado Checoslovaquia, donde unos señores de apellido Laurin y Klement habían inaugurado una pequeña fábrica de coches en Mladá Boleslav. Su marca se llamaba Skoda.

La habían abierto después de dedicarse a las bicicletas, pero, claro, eso había acontecido muchas, muchas décadas antes, y habría que empezar a hablar de Austrohúngaros, y luego de guerras mundiales, y esta historia no terminaría nunca.

El caso es que, érase una vez, el 21 de marzo 1964, salió de la factoría de Mladá Boleslav el 1000 MB (MB por el nombre de la ciudad, no eran tiempos de nombres ni originales ni de resonancias épico-publicitarias). Hoy cumple medio siglo el coche que engendró una auténtica industria de la automoción en la cara oriente de lo que hoy dicen que es Europa.

Skoda, aún bajo tutela del régimen comunista, motorizó un país y empezó a exportar. Un modelo de implantación económica idéntico a SEAT, que bajo la mano de Franco y con licencia de Fiat, también le puso cuatro ruedas a España y se empezó a hablar en serio de fabricar coches.

Dos historias cruzadas

En los tiempos de Matusalén, estaba todo por hacer. La última moda en ingeniería continuaba siendo los motores traseros y la propulsión trasera. Alemanes, italianos, franceses e ingleses los hacían así.

La historia del 1000 MB se parece tanto a la del Seat 850 que se antoja casi un presagio de lo que ocurriría otros treinta años después, donde las dos marcas quedarían anexionadas a Alemania y serían, por siempre, hermanas gemelas y antagonistas para morbo y gusto de todos nosotros, los amaxofílicos. Los dos vehículos vivieron una luna de miel de una década, desde mediados de los sesenta hasta mediados de los 70. Se les hicieron incontables carrocerías, desde la elegante berlina al hedonista coupé, y se adaptaron con éxito notorio para la competición.

El motor de este coche no llegaba a los 1.000 cc. Igual que el del Seat. Y lo mismo cabe de decir de su potencia: su primera versión erogaba 37 CV y la última 43 CV. ¿Alguien se imagina ahora restaurar un 1000 MB y colocarle un motor Ford EcoBoost con la misma cilindrada pero 125 CV? Creo que acabo de parir la mejor idea que se me ha ocurrido en los últimos seis años, pero no tengo ni un euro…

De la galería de fotos, mis preferidas son las de las chicas posando por París; son de un glamour total, ‘Desayuno con Diamantes.’

Felicidades Skoda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *