Diseños y equipamientos que pueden costarte muy caros

Las dudas más comunes en la elección de un coche acostumbran a estar ligadas a la fiabilidad de componentes mecánicos y al tipo y cuantía de energía que lo hace funcionar. Ajuares vistosos que van incluyéndose en los nuevos modelos son acogidos, la mayor parte de las veces, libres de suspicacias. Pero dejamos aquí una breve referencia a las últimas tendencias en diseño y dotación que, tal vez, el público debiera considerar. Sobre todo, porque se trata de elementos no reparables y que deben ser sustituidos por piezas nuevas.

Un concepto que se añade a lo anterior es que el reemplazo no siempre tiene fabricantes paralelos y hay que pagar recambios originales u optar por material de recuperación, es decir, piezas de desguace. Con estos costes disparados, las compañías de seguros están optando por incrementar el valor de sus pólizas o por limitar la cobertura.

Faros dinámicos con iluminación total en ledes

Daremos unos ejemplos prácticos. Supongamos que nos interesa un turismo bastante bien resuelto y, muy entre comillas, sencillo. Pongamos que nuestro elegido es un modelo tan popular como el Ford Focus. Llega ese momento en que nos preguntan si quisiéramos el extra de «los faros Full LED adaptativos» o nos quedamos con los convencionales.

La primera información que debería tener el usuario es que las luces automodulables y autodirigibles necesitan de una centralita o unidad de control propia, es decir, que suponen el añadido de un ordenador más dentro del vehículo. Otro elemento que sabemos que tiene un coste oneroso.

El faro convencional con mezcla de halógenos y ledes del Focus actual existe fuera de origen. Dicho de otra forma, hay varias empresas que lo fabrican y con 400€ podríamos solventar la avería o la rotura. En caso de que sólo fuera una bombilla fundida, con 10€ y un poco de habilidad hasta lo podemos arreglar sin pisar el taller.

Un faro de iluminación total en ledes, con piezas móviles y autónomas, cuando se rompe o se avería sin causa aparente, obliga a pasar por un instalador cualificado y nos costará, por dar una cifra redonda y prudente, 1.800€. A causa de este importe por cada luminaria, puede llegar el día en que un golpe frontal menor, por la suma del valor de los dos focos, el paragolpes y todos sus sensores califique de «siniestro total» en la compañía aseguradora.

La opción de las luces complejas, a menos que vivamos en un lugar de niebla frecuente, retirado, o tengamos la afición de salir a conducir cada noche por vías secundarias entre bosques y montañas, es una decisión que un cliente debiera sopesar con algo de claridad mental.

Instrumentación+consola central en súper pantallas

Un cuadro de instrumentos en una pantalla multicolor tal vez no sea una buena idea, en cuanto a su resistencia, durabilidad y posibilidades de avería. Es debatible. Una gran pantalla multimedia en el centro del salpicadero, quizás tampoco lo es.

Calefacción y otros ajustes del vehículo comandados desde alguna de estas pantallas táctiles, a lo mejor cae de nuevo en el lado de las ideas pésimas y cuestiones sobre las que podemos opinar. Cuando se unifican las posibles malas ideas en una súper pantalla prolongada, el conflicto se hace más grueso.

Al aparecer cierta polémica en algunos medios acerca de un Kia Sportage y el supuesto coste de reparación de este tipo de cuadro de instrumentos, hicimos las consulta en Kia. La instrumentación conjunta y apaisada tiene un coste de 8.391,70€, con el impuesto del IVA español incluido.

Aparte habrá que sumar la mano de obra por el desmontaje y la sustitución, y posibles piezas adyacentes que sean necesarias reemplazar, como, por ejemplo, el recubrimiento central del tablero.

Es aconsejable meditar esto antes de elegir un vehículo.

Luces con formas caprichosas de ángulos salientes, o situadas en las esquinas de los parachoques

Colocar las ópticas en las esquinas más expuestas a los incidentes es una moda que algunas marcas van rectificando cuando toca darle un retoque a la apariencia del coche en la segunda fase de su vida comercial. Otros fabricantes que no lo habían hecho antes, lo incluyen en sus lanzamientos y habrán de rectificar a dos o tres años vista.

La luminaria principal y la más cara, metida entre parachoques y pasos de ruedas, delante o detrás, no es algo que podamos modificar y habremos de convivir con ello mientras tengamos ese coche. A mayor desespero, cuando la carcasa tiene aristas no absorbe bien un impacto y la probabilidad de romperse en varios pedazos al mínimo roce aumenta. Cuidado en los aparcamientos.

Franjas de luz de lado a lado, algunas con los escudetes de la marca iluminados

Son las favoritas de los desguaces, los desafortunados que han tenido algún percance rebuscan en las chatarrerías con ojos ansiosos. Es complicado encontrar alguna por debajo de 400€, con sus arañazos y desconchones incluidos. ¿Pieza nueva y de origen?, nunca por menos de 1.200€, no importan ni el constructor ni el modelo de vehículo; acaso se fundan por un golpe o una avería, la reparación la recordaremos como un capítulo negro en la Historia del diseño de automóviles.

Piezas grandes de carrocería en fibra o en aluminio

A la búsqueda de la reducción de pesos, algunos constructores optan por hacer elementos de gran envergadura de la carrocería con fibra o con aluminio. Ponderar cómo se debe rebajar el consumo energético es uno de los grandes dilemas. La vía de los materiales difícilmente reparables o directamente irreparables conlleva graves problemas después, en los departamentos de posventa.

Una demostración rápida sería el portón del Toyota Corolla familiar (Touring Sports) en la generación presente, que está hecho de fibra. En un accidente por alcance, no será reparable por sus mecánicos de chapa y pintura, y se deberá cambiar el portón entero. Sólo el anagrama de Toyota cuesta 450€ en un taller oficial. El portón va aparte y el precio que nos han dado en la consulta es de 1.600€.

Ruedas de diámetros exagerados

Para terminar, nos salimos de las piezas fijas y vamos a algo por lo que todos los automóviles han de pasar: un reemplazo de neumáticos.

A brocha gorda y sin detallar casos muy puntuales, diríamos que las ruedas gigantes son un mal común en los turismos de carrocería elevada, aunque también se extiende a otros estilos de coche, bien sea por intención estética o por necesidad estructural, como la colocación de las baterías en el suelo de un eléctrico.

La periferia de la rueda, su diámetro, es el tamaño de llanta sumado al perfil, es decir, la llanta más el balón del neumático. Con llanta enorme y un perfil intermedio o alto, lo que resulta es una rueda de mucho contorno o perímetro.

Cuando llega la fecha de cambiar los neumáticos, esta característica puede que merme las finanzas de los propietarios, o les haga tomar decisiones pésimas, verbigracia, utilizar neumáticos de calidad cuestionable con tal de recortar el precio.

Vamos a poner un caso muy claro y nada exagerado. Tomemos dos vehículos que compartan la mayoría de sus componentes y evitemos extremarnos a modelos de lujo, pero uno tiene silueta de turismo y el otro de todocamino. Elijamos, por ejemplo, un Skoda Scala y un Skoda Kamiq, ambos con el mismo motor de 115 CV, y con precios y dimensiones casi idénticos.

En el Scala, la dimensión del neumático que sale de fábrica es 205/55 R16. En el Kamiq crece la llanta y conserva el perfil: 205/55 R17. La diferencia es muy pequeña, no hemos buscado un caso demasiado evidente. Pero la cuestión es que las ruedas del Kamiq son un poquito más altas, tienen un mayor diámetro. No entremos en si tal cosa es buena o mala en términos de rendimiento, eficiencia energética, estabilidad, etc. Hablamos sólo del importe.

Una rueda Michelin Primacy 5, un neumático decente y cumplidor, con el tamaño del Scala la encontraremos sobre los 95€. La misma goma con la dimensión del Kamiq subirá alrededor de los 140€.

Nuestra sugerencia es que se debe considerar el factor diámetro de la rueda cuando se duda entre dos modelos similares que siguen líneas de diseño distintas.

Nota importante: los importes que hemos reflejado es este artículo son orientativos y están consultados en fecha de publicación para el mercado español.

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