Resumen GP Bahrein 2014, cafeína y puñaladas entre hermanos


Estrategias a dos y tres paradas, o permutas distintas entre los neumáticos medios y blandos no han pesado demasiado en el desarrollo ni en el final de la carrera. Muy al contrario, los puestos se han ganado o perdido en el asfalto. Lo apunté en el resumen del GP de Malasia: no estoy de acuerdo en que esto sea aburrido.

Lo que se ha visto en Bahrein, a mi juicio, es una carrera con incentivos, como no se había dado desde que Vettel se apalancó en la pole los últimos años y había que inflarse a cafeína para seguir despierto toda la retransmisión. Hamilton, por muy poco, se ha llevado el gato al agua y ha compensado algo más el cero que se llevó al abandonar en Australia por avería total y que le tiene en desventaja frente a Rosberg.

Montezemolo y Ecclestone eran críticos el sábado, diciendo que tal vez se estaba perdiendo el espíritu fundamental de la emoción. Un esparadrapo en la boca para los dos.

Otra vez, la complejidad tecnológica es un catalizador de sorpresas: coches que pierden la unidad de potencia eléctrica a ratos, DRS que dejan de funcionar durante unas vueltas y la dificultad de manejar los coches, que se está haciendo cada vez más patente: el premio en esto se lo ha llevado Maldonado, cuando se pasa de frenada en la vuelta 40 y embiste al Sauber de Gutiérrez, que después de un giro de campana por los aires, pregunta por radio «¿qué ha sucedido?»

Pues lo que ha sucedido es que Guitiérrez ha salido por su propio pie del coche gracias al arco de seguridad: diez años atrás esto hubiera terminado en tragedia.

Y lo que ha pasado también es que por segunda vez en toda la historia de Bahrein ha salido un coche de seguridad que ha puesto a todo el mundo de pie. Sólo se había producido un percance tan serio en el 2007. Y mientras escribo esto, me huelo que habrá una sanción gorda para Maldonado. Veremos si acierto…

Hermanos

Espectaculares los garrotazos entre hermanos, entre los pilotos de los mismos equipos. Hamilton con Rosberg en Mercedes, Hulkenberg con el Checo Pérez en Force India, Massa con Valteri Bottas en Williams, Ricciardo con Vettel en Red Bull.

Los mensajes de radio y las órdenes de equipo se han retirado de la emisión porque debían ir cargadas palabras de amor. Sólo cuando estaba el Safety Car en pista, se han podido oír las comunicaciones de las escuderías que más bastonazos se han estado propinando, y todas venían a decir «chicos, traed los dos coches enteros a casa.»

Pero ni caso. Paddy Lowe y Toto Wolff tomando ansiolíticos dentro de los hospitalities de Mercedes. Hoy han habido fantásticas recreaciones de Caín y Abel sobre ruedas. Tantas situaciones límites a punto del contacto y del accidente que ahora tendría que ver otra vez la grabación entera para decidir cuál ha sido la más morbosa.

El Sauber de Sutil también ha quedado K.O. por el Marussia de Bianchi. Los McLaren de Magnussen y Button, después de mucho bregar y de estar haciendo una tarde meritoria, también han dicho basta y se han parado. Aún así, ha habido menos abandonos. La fiabilidad no la tiene nadie, pero las averías masivas van decreciendo.

Es justo reconocer que hay que felicitar en este GP a Massa y a Ricciardo. Al brasileño por la salida que ha hecho, por la pelea con su compañero Bottas y porque, si no hubiera aparecido el coche de seguridad, hubiera terminado quinto, por delante de Vettel.

Y hay que quitarse el sombrero por Ricciardo ya que venía penalizado desde Malasia y salía décimo tercero. Se ha comido a Vettel, ha remontado y ha quedado cuarto, cayendo de pie como un gato. Muy bonito el momento en que se oye en la radio de Vettel «Ricciardo is quicker than you». No sólo a Massa le espetan estas lindezas radiofónicas que apalean el pundonor de cualquiera.

Los Red Bull progresan favorablemente, pero el piloto alemán, acostumbrado como está a alargar el dedo con la señal del número 1, no lo está llevando demasiado bien. Aunque se recompondrá en ulteriores Grandes Premios y dará guerra. De eso estoy seguro.

Ferrari F14-T

Hacia la mitad de la carrera, después de las segundas paradas para cambiar neumáticos, Button ha adelantado a Räikkönen, Vettel con el DRS roto ha adelantado a Räikkönen, Ricciardo ha adelantado a Räikkonen, Bottas ha adelantado a Räikkönen…

Para Alonso, el guión ha sido un plagio del de su compañero; después de los pasos por boxes, lo han rebasado todos los monoplazas sin una sola opción a defender su puesto. Los Ferrari no tiran. El único equipo que está viviendo una situación crítica comparable es Lotus.

Fernando Alonso ha comenzado a circular muy lento sin explicación alguna en algunos intervalos de la tarde; Montezemolo convocando reuniones de urgencia en el ecuador de la carrera… Hay pánico y es muy del estilo de Ferrari que, cuando las patatas queman, algunas cabezas acaben guillotinadas.

Tracción y velocidad punta son un muro para los constructores italianos, pero fallos técnicos inopinados y caprichosos también los están sufriendo. Lo peor: no hay forma de que el consumo de carburante baje, y eso los obliga a circular bastantes vueltas con una configuración de ahorro que los lastra muchísimo.

Marc Gené, desde dentro de Ferrari, ya aduce que si Mercedes se mantiene firme con el motor, la caja de cambios y los componentes híbridos, o si Rosberg y Hamilton no rompen una amistad que ya viene de niños, cuando competían en los karts, va a ser ciencia ficción superarlos. Después del Safety Car, con sólo 15 vueltas, ambos han abierto un agujero de 23 segundos con respecto a los que venían detrás.

Pero también asegura que en China y en Barcelona van a implementar mejoras para el F14-T. En caso de que aquí no arreglen las pérdidas de potencia inexplicables y se pongan a la par de los huesos duros de McLaren, Force India, Williams e incluso Toro Rosso, será el momento para preocuparse, ya que en estas tres primeras carreras el vehículo ha sido exactamente igual.

Alonso y Räikkönen han arañado algún punto y se han mantenido a flote, pero así no se puede competir. Este martes y miércoles hay tests en Bahrein. Alonso será quien los conduzca, a la espera de que salgan del hoyo y pueda gestarse una revancha.

El Checo

El equipo de Vijay Mallya sólo había pisado un podio desde que se fundó. Lo logró Fisichella hace 5 años. El esfuerzo de sus ingenieros y de todo su staff, además, de la decisión de optar por motores Mercedes, ha dado al fin su primer fruto. Hulkenberg y Sergio Checo Pérez han brillado en Bahrein, y Pérez se ha bañado en champagne con Hamilton y Rosberg porque se lo ha ganado y los hados no le han jugado ninguna gamberrada con los neumáticos, el motor o el DRS.

Nos vemos en Shanghái el 20 de abril.

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