Fin de las ayudas directas para coches híbridos y eléctricos


Comprarse un coche híbrido o eléctrico en España no será tan apetecible a partir de ahora. Las ayudas que aprobó el anterior Gobierno se han terminado, y lo peor de todo es que solo se han consumido 10 de los 70 millones de euros que se habían presupuestado. El Gobierno de Mariano Rajoy decidió darle un tijeretazo a esas ayudas y así nos hemos quedado. Tan solo 3.000 unidades se han beneficiado de ellas, una cifra que queda muy lejos de la que se había previsto en su día.

Motocicletas, cuadriciclos, turismos e industriales con propulsión 100% eléctrica podían beneficiarse de las ayudas, así como también aquellos vehículos que fuesen capaces de recorrer algunos kilómetros sin utilizar combustibles fósiles (como el Opel Ampera que ilustra esta entrada).

Las ayudas podían acumularse a las del Plan PIVE, pero como podéis ver poco ha durado ese “chollo”. En estos momentos el del PIVE es el único descuento al que se pueden agarrar los híbridos y eléctricos.

Ayudas poco aprovechadas

El Gobierno del PSOE pensó que con esas ayudas íbamos a convertirnos en un país muy ecológico, en un lugar donde los eléctricos y las bicicletas convivirían en plena armonía. Sin embargo, la cruda realidad nos dice que son los cuadriciclos eléctricos y las motocicletas los que más han exprimido las ayudas. En algunos casos se cobraron con anterioridad a la compra y en otros con posterioridad, pero el caso es que no demasiados coches se han beneficiado de ellas.


Para la compra era posible beneficiarse de un descuento de hasta 2.000 euros si la autonomía era de entre 15 y 40 kilómetros, cifra que se podía ir hasta los 6.000 euros con una autonomía de más de 90 kilómetros. Pese a ello, pocos se han animado a dar el paso.

Las ventas de híbridos y eléctricos se dispararon durante el mes de septiembre. Se comenta que es debido a que algunas empresas e instituciones han aprovechado hasta el último momento las ayudas para pagar menos. Los particulares han seguido comprando al mismo ritmo, pero es probable que ahora ese ritmo empiece a decaer.

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