Así es un kit de emergencias para el coche


Los temporales azotan muchos puntos de España y, en determinadas ocasiones, aumenta el riesgo de terminar aislado en la nieve solo o junto a un pelotón de conductores imposibilitados en el asfalto. Año a año, la UME (Unidad Militar de Emergencias) rescata a multitud de personas en su vehículo, ya sea en mitad de un remoto camino de montaña o en otros puntos cualesquiera de las vías nacionales. Sea como fuere, si tu coche es asaltado repentinamente por la mala fortuna o las inclemencias meteorológicas, quizás necesites un pequeño kit de emergencias mientras esperas ayuda. Porque más vale prevenir que lamentar.

Contar con un buen kit de emergencia en el coche puede suponer la diferencia entre salir ileso de una situación límite o sufrir un trágico infortunio. No se trata de llevar una simple manta, un botiquín con gasas o unas cadenas para la nieve, sino un equipo completo y adecuado. En un lugar aislado, azotado por la nieve y muy poco transitado, es probable que tu aislamiento dure horas y que no haya señal de teléfono. ¿Qué tener a mano?

Kit de emergencia para llevar en el coche


– En lugares con riesgo de nieve, no emprendas un viaje largo sin guardar mantas y ropa de abrigo. Esto incluye zapatos aptos para caminar en zonas heladas, que sean cómodos y mantengan el calor.

– Conduce siempre con un botiquín sanitario completo con medicinas y elementos de primeros auxilios: Desinfectantes (alcohol y agua oxigenada), gasas y tiritas, analgésicos para el dolor, tijeras, pomadas, vendas y esparadrapo. Guarda también en el maletero algunas bolsas de plástico y toallitas húmedas.

– En zonas muy aisladas, no dudes en llevar un par de botellas de agua y algunos alimentos no perecederos como barritas energéticas, galletas sin sal, enlatados con abrefácil, etc.

– Una linterna es un elemento indispensable, hoy en día existen linternas del tipo “dinamo” que no necesitan cambiar las pilas y con unas cuantas vueltas a su manivela es suficiente para disponer de luz al instante. Además de esto, guarda en su misma caja un encendedor y cerillas.

– Señalización lumínica.

– Silbato para llamar la atención.

– En caso de no poseer GPS (y aunque así lo fuera), nunca está de más tener un mapa de toda la zona en la que te encuentras.

– Recuerda que este equipo de emergencia debe estar debidamente actualizado antes del inicio de cada invierno, es una buena forma de evitar el desgaste de fósforos, baterías adicionales, pilas o el estado de las comidas y el agua.

Consejos para compartir con otros conductores


Por último, si estás en mitad de una tormenta de nieve junto a otros conductores de la carretera, la página web de la Comunidad de Madrid nos ofrece sus consejos sobre qué debemos hacer mientras esperamos ayuda.

– Permanecer en todo momento en el interior del automóvil.
– Mantener el motor del vehículo en funcionamiento.
– Asimismo, mantén la calefacción del vehículo encendida.
– No te quedes dormido hasta que lleguen los servicios de asistencia.
– Renueva cada cierto tiempo el aire del interior de tu coche.
– Cada cierto tiempo, comprueba que la salida del tubo de escape está libre.
– Continúa con la radio encendida y permanece siempre atento a las predicciones meteorológicas y las indicaciones de los servicios de emergencia.
– Si te ves obligado a abandonar el coche, coloca en la antena un pañuelo que reconozcas para facilitar su localización.

Ante cualquier emergencia llama al 112.

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