Medir la compresión del motor
Medir la compresión del motor es importante para saber como se encuentra el motor. Es recomendable hacerlo de vez en cuando para evitar un susto en cualquier trayecto por carretera. Para hacerlo hay que seguir una serie de pautas muy sencillas. Son las siguientes:

– Lo primero que hay que hacer es poner el motor a temperatura normal. Esto equivale a unos 90º, aunque esta cifra puede cambiar dependiendo de la marca del coche.

– Una vez el motor esté caliente pero parado, hay que sacar todos los cables de alta tensión de las bujías. Antes de hacerlo es importante ver cómo están colocados para volver a ponerlos en la misma posición cuando hayamos terminado de medir la compresión del motor.

– Desenroscaremos con la mano una bujía y colocaremos inmediatamente el manómetro de lectura directa. Es importante que el orificio de la culata donde se inserta la bujía quede completamente tapado.

– Colocaremos de nuevo la bujía que hayamos retirado y repetiremos los dos pasos anteriores con el resto de cilindros del motor.

– En todos los cilindros tenemos que observar una presión casi idéntica. Esta tiene que coincidir con la que aconseja el fabricante del motor. La máxima diferencia que puede haber entre cilindros para motores de gasolina es de 1,5 bar.