Se recomienda que los niños no lleven ropa de abrigo en la silla del coche


Hoy os traigo una recomendación que nos llega de la mano de Chevrolet. La firma estadounidense de General Motors cree que es mejor que los niños no lleven ropa de abrigo de invierno en la silla del coche. Con ella la seguridad de las sillas puede verse reducida.

Un estudio llevado a cabo por el Departamento de Transporte del Reino Unido lo corrobora. El 80% de los asientos infantiles no se utilizan de forma correcta, y es la tensión de los cinturones de las sillas la que contribuye en mayor medida a ese elevado tanto por ciento.

Se ha demostrado que los cinturones no se adaptan a la constitución del niño de la misma forma. Eso se traduce en un incremento de las posibilidades de que el niño salga despedido en caso de colisión o frenado brusco.

Normalmente todos los abrigos y la ropa se comprimen cuando se produce un impacto. Sin embargo, los abrigos de invierno son tan gruesos que no llegan a comprimirse lo suficiente y eso provoca que el cinturón se afloje más de la cuenta. La consecuencia puede ser fatal, ya que el niño puede deslizarse del asiento e impactar contra cualquier parte del habitáculo.

Más de uno pensará que el niño se puede morir de frío si no lleva el abrigo de invierno. Eso es cierto, pero no menos cierto es que no cuesta nada calentar el coche y colocarle una ropa de abrigo más ligera para que el cinturón pueda cumplir con su trabajo en caso de ser necesario.

Comprueba si la ropa de abrigo que lleva supone un riesgo o no

Para asegurarse de que la ropa de abrigo que lleva no supone ningún riesgo, lo ideal es llevar a cabo una comprobación bastante sencilla:
1- Llévate la silla del coche a casa.
2- Viste al niño con la ropa de abrigo que va a llevar durante el viaje.
3- Siéntalo en la silla, abróchale el cinturón y ajústalo para que se adapte a la forma de su cuerpo.
4- Saca al niño de la silla sin aflojar el cinturón.
5- Quítale la prenda de abrigo y siéntalo de nuevo en la silla.
6- Sin apretar el cinturón, cerciórate de que puedes pasar dos dedos o más por debajo del cinturón, justo a la altura del hueso del hombro del niño. Si puedes hacerlo es porque la ropa de abrigo que lleva no es segura.

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