Madurando los vehículos verdes


En plena evolución de los combustibles ecológicos en la automoción, la cita alemana de Frankfurt ha dejado en su salón anual una mirada hacia el futuro de los motores. Presentaciones como el 100% eléctrico BMW i3, el Lexus GS-300h o el híbrido Porche 918 Spyder, han dejado testimonio del desarrollo de la concienciación medioambiental en la industria del automóvil.

La producción de automóviles impulsados por electricidad empieza a asomar poco a poco la cabeza en las más importantes campañas automovilísticas del mundo. Pero toda evolución conlleva riesgos, en este caso la dificultad que supone adaptar las infraestructuras a las nuevas exigencias en materia medioambiental, más aún en estos tiempos de crisis.

No obstante, los fabricantes de vehículos continúan concienciando al ciudadano y muestran sus cartas de cara al futuro con novedosos modelos con motores ecológicos. Los conceptos de autonomía extendida, eléctrica, híbrida paralela o pila de combustible están llamados a tener un papel cada vez más importante en el mundo del motor.

Menor coste y mayor respeto medioambiental

Una de las razones más contundentes a la hora de ajustarse a las energías limpias y renovables es, además de una cuantiosa reducción de gases contaminantes a la atmósfera, un coste de producción más reducido. Se estima que la elaboración de un automóvil consume tanta energía como la que gasta el mismo vehículo a lo largo de 60.000 kilómetros. Algunas empresas estipulan que la fabricación equivale a un 28% del consumo total del vehículo durante su línea de vida.


Los medios de locomoción en conjunto provocan en la Unión Europea un 25% de emisiones de dióxido de carbono (CO2), un 66 % de las de óxidos de nitrógeno (NOx) y un 87 % de las de monóxido de carbono (CO), siendo uno de los principales agentes que repercuten en el calentamiento global.

Un mercado en crecimiento

Se puede hablar de dos tipos de vehículos eléctricos: los que se mueven con electricidad o los que combinan un motor eléctrico con otro térmico. Simplificando, podemos encontrarnos con el eléctrico puro y el eléctrico híbrido, aunque en este último caso también se puede distinguir entre vehículo híbrido-enchufable, el eléctrico de autonomía extendida o el de hidrógeno.

Aunque las ventas de este tipo de vehículos ecológicos han ido subiendo poco a poco, parece aún queda tiempo para que la tecnología del coche eléctrico levante su telón definitivo.

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