Los concesionarios quieren dejar de lado a los bancos


Jaume Roura, a quien veis en la foto, ha accedido a la presidencia de la Federación de Asociaciones de Concesionarios, la Faconauto. Y empieza su mandato apostando fuerte: quiere que toda la industria de la automoción, fabricantes y distribuidores, trabajen más unidos y que formen entre todos los asociados una red financiera y “dejar a los bancos aparcados”. Su propósito es que se desintegren los tapones que impiden la fluidez del crédito.

El mercado atraviesa horas bajas, y desde aquí hemos reflexionado alguna vez sobre el lastre que suponen las entidades bancarias a la hora de pagar un coche a plazos. Los intereses son tan altos que el cliente se lo piensa más de dos veces. Por otra parte, las personas que se lanzan a la piscina y piden un crédito se encuentran con muchos problemas para que se le conceda. Y lo mismo les sucede a los concesionarios cuando piden préstamos para abastecerse.

Roura incide en la necesidad de que fluya el dinero porque sin esto los concesionarios no pueden mantenerse como pequeñas y medianas empresas. Fue contundente al decir que los bancos les han dado con la puerta en los morros a las PYMES, cuando un banco jamás ha tenido que cerrar por culpa de un concesionario. Y que al revés sí que sucede: hay concesionarios que han desaparecido por la falta de crédito. Insistió en que el proyecto es viable, porque el capital inicial obligatorio sólo es de 18.000 euros.

Hay que trabajar juntos, pero ¿qué pasa con los clientes?

Los planes de Faconauto son trabajar para solucionar las contingencias actuales, pero su presidente dijo que hace falta el apoyo y la unión de todos los que están jugando dentro del mismo tablero. Concesionarios, fabricantes e importadores deben “ir de la mano” y escucharse más entre ellos. El gobierno también debe colaborar, y Roura puso el ejemplo de la administración de Obama en Estados Unidos, que ha estado haciendo un esfuerzo notable recuperar la automoción.

Los concesionarios necesitan crédito, pero también los clientes. De esto Roura no ha dicho nada. Esta supuesta nueva “banca automovilística” no tendría que servir sólo para las transacciones empresariales entre marcas y vendedores, sino que tendría que extenderse a las personas que quieren comprar y que también están muy de acuerdo en sacar a los bancos y sus intereses desorbitados fuera de la ecuación.

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