Los coches americanos que más fracasaron


El imperio automotriz que comandan las dos potencias más grandes del mundo (China y Estados Unidos) es rotundamente aplastante, aunque sus cadenas de montaje no siempre dan a luz los mejores y más exitosos modelos de coches. En el lado americano, su industria del motor puede estar orgullosa de cómo han ido las cosas, con 22,11 millones de vehículos producidos en 2014, según la OICA (Organización Internacional de Constructores de Automóviles). No obstante, si en todas las casas cuecen habas, grandes imperios como General Motors también han tenido en sus filas algunas “maravillas de la ingeniería” con una lamentable relación inversión-ventas ¿Quieres saber cuáles son los automóviles americanos más fracasados?

Dodge La Femme de 1955


En la actualidad, aunque existen múltiples modelos que triunfan más entre las chicas, ningún coche está obligado a revelar su sexo o está moldeado expresamente para un género en particular. Sin embargo en 1955, Dodge sacó el maquillaje y puso vestido a un simple Dodge Royal Lancer, solo para sacar tajada de los gustos femeninos. Así nació el modelo ‘La Femme’, una verdadera joya americana como motor V8 pero realzado con colores rosa y blanco, además de regalar un kit con bolso, abrigo y paraguas a juego. Del taller de montaje salían cada día más unidades de las que realmente se demandaban, por lo que ‘La Femme’ fue retirado después de 1.000 unidades vendidas y 1.500 que aun esperaban dueña.

Mustang II de 1974


La segunda generación del Mustang fue lanzada en mitad de un escenario muy hostil para la automoción americana. La crisis del petróleo de 1973 y el desmedido coste de combustible dejaba por los suelos aquellos muscle cars con más de 400 pulgadas cúbicas que hasta el momento dominaban las calles. A todo esto se le sumó un inconveniente técnico: el tanque de gasolina del Mustang II estaba instalado demasiado atrás y un simple choque en la defensa posterior sería algo muy peligroso. Aun así, ¿a quién no le gusta el Mustang II Cobra, el T-Top o la versión Shadow de 1976?

Cadillac Cimarron de 1982


La década de 1980 tampoco fue demasiado buena para la industria automovilística de Estados Unidos y como consecuencia, podemos decir que el modelo Cimarrón es un buen ejemplo de aquellos tiempos dudosos. En premier lugar, el coche fue uan copia bastante refinada del Chevrolet Cavalier, solo cambiaba su parrilla, lo que heredó un aluvión de críticas y mala opinión pública. Una cosa es competir con otras marcas lanzando un modelo del mismo segmento, pero cambiar dos cosillas y anunciar que es un Cadillac es un crimen. Su coste en el diseño, sumado a su escasez de ventas y una racha de mala reputación, casi envía a Cadillac a una muerte temprana.

Saturn Ion de 2003


El nuevo milenio no solo trajo diseños más exactos y evolucionados, sino que además destacaban los nuevos genes y un amplio ramillete de pautas, detalles y esbozos muy leales a lo que el mundo necesitaba. Sin embargo, parece que los ingenieros de Saturn faltaron a esa clase en la universidad o simplemente no siguieron las migas de pan en el camino. El Saturn Ion (sustituto del modelo Series S) fue lanzado con la juventud como estandarte, algo que hizo con el Ion Red Line de 2006, pero el aspecto familiar de su primera generación sumado a un simple, inútil e incómodo interior lleno de plástico, lo llevó a un fracaso inminente a pesar de sus muchas mejoras hasta 2007, su último año en el mercado.

Edsel Corsair de 1958


Sin duda, el fracaso más sonado de la historia automotriz estadounidense tiene nombre: Adsel Corsair. Su historia se asemeja a la del Titanic, una inversión bestial en diseño y una millonaria campaña de marketing que no impidió uno de los naufragios más escandalosos de la humanidad. A Edsel no le bastaba con presumir de un estilo lamentable, sino que dedicó todo un programa de televisión para que todos “alucinasen” con el modelo Corsair. Esto solo ocasionó un sinnúmero de abucheos y chistes malos ¿Cómo anunciar con tantos redobles un modelo semejante?

El 13 de octubre de 1957, el programa fue retransmitido desde Hollywood, en directo y en horario de máxima audiencia por la cadena CBS. Su presentador Bing Crosby, estuvo acompañado de celebridades como Frank Sinatra, Rosemary Clooney y Louis Armstrong entre otros. Ford invirtió más de 300 millones de dólares (un derroche espectacular en los años 50) y su invento se vino abajo a las primeras de cambio. No te pierdas el primer minuto de este programa en el video.

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