GP Estados Unidos, Miss USA y Los Vigilantes de la Playa

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miss usa 2014 nia sanchez
Desde el accidente de Bianchi en Rusia, la FIA ha izado una bandera de inflexibilidad y severidad por mor de la seguridad en las carreras. La tercera parte de los pilotos fueron penalizados con paradas en boxes de cinco segundos (Stop&Go); unos por superar la velocidad límite en presencia del Safety Car y otros por ir demasiado rápido en la zona del pit lane. «Forza Jules», «Jules estamos contigo», «Jules sigue luchando». Fantástico. Pero en aras de la sensatez, ¿me pueden explicar quién autorizó a Miss USA a estar plantada –sonriente como un ramo de margaritas– a tres metros del coche de Bottas mientras los mecánicos cambiaban las ruedas?

Supera lo temerario y lo contradictorio, ¿no? Echando mano de la hemeroteca, ¿cuántos mecánicos han ido al hospital por atropellos y accidentes en boxes? Decenas. Y ellos son personas entrenadas para cumplir protocolos harto rigurosos para estar dentro de una zona caliente y delicadísima, como es un pit lane durante el transcurso de la carrera. Por no mencionar la ropa ignífuga, las protecciones, los cascos…

Una tuerca mal sujeta en el coche de Bottas y hoy estaríamos viendo vídeos de Youtube con Miss USA 2014 en traje de fiesta y tacones altos aplastada por un Pirelli blando, con sus letras amarillas en el perfil.

Carrera en las Américas

pamela anderson
Tercera edición de un GP que va calando bien dentro del hueco del Entertainment TV para el público norteamericano. Gradas llenas y alquiler de famoseo. Nia Sanchez no fue la única solicitada a volar hasta Austin con su banda de ganadora del título de Miss USA colgando del hombro. También estaban Keanu Reeves y Pamela Anderson; Vigilante de la Playa (‘Baywatch’) e histórica de Playboy.

47 años tiene Pamela, y está a punto de completar su metamorfosis de ser humano a muñeco de plástico. Se observará en la foto superior que la boca sólo conserva dos funciones: modo sonrisa, modo seria. El pelo no se mueve y las cejas tampoco. Cuando llegue a los cincuenta se espera que haya perdido las articulaciones de los codos y las rodillas, y a los sesenta posará en el museo de cera. Se sustituirá su réplica por ella misma, para ganar realismo.

circuito austin
Austin es otro circuito más del señor Tilke donde las imágenes más espectaculares salen del desnivel de 15% en la recta de salida: primero una subida que se traga la gasolina por barriles y luego una pendiente demencial que termina en un curvón, ideal para el bloqueo de frenos, las embestidas y las salidas de pista.

Todo lo bonito

gp usa 2014
Marussia y Caterham no estuvieron en el GP de las Américas y tampoco aparecerán en Brasil. No hay dinero. La FIA los ha indultado y quedan libres de pagos de sanciones. Esto dejó un Gran Premio con 18 coches. Al sumar las retiradas de Pérez y Sutil por colisión en la vuelta dos y la de Hulkenberg por fallo mecánico, en el giro 19 únicamente había 15 monoplazas en pista.

Así las cosas, poco queda que contar. Rosberg no hizo valer su pole: metódico, técnico y cerebral, y a lo mejor con un ajuste del coche menos agresivo, le resultó imposible contener a Hamilton, el impenitente de las apuestas a doble o nada. Allí donde Hamilton lo rebasó, pudo costarle un sopapo y chafar el Mercedes. Doble o nada; le salió redondo. Ahora están separados por 24 puntos y la cuerda sigue igual de tensa.

Quitando lo que ya es obvio –que Vettel escaló desde la última posición hasta la séptima y que entre él, Button y Fernando hubo un buen pulso–, restando esto, como digo, lo bonito ocurrió de la octava plaza para abajo. Fantástico el rendimiento de los Toro Rosso y, al fin, una carrera donde la mala estrella no se ceba con Lotus.

Maldonado puntuó y Grosjean no lo consiguió por un exceso de adrenalina a falta de dos vueltas. Se salió de pista en un lance con un McLaren y un Toro Rosso, y no hubo tiempo para volver a colarse en la franja de puntos. Pero en general, Vergne, Grosjean y Maldonado sudaron el mono y el casco; los cuerpo a cuerpo escasean en la Formula 1 y ayer se agradeció esa agresividad.

De todas formas, el Gran Domingo de Jean Eric Vergne se nubló, porque atufa muchísimo ver cómo los Toro Rosso se han de apartar con un descaro vergonzante cada vez que un Red Bull está detrás. Kvyat y Vergne, bien instruidos por Dietrich Mateschitz, se quitaron de la trazada para que Vettel tuviera dos oponentes menos. Como espectador, no me gusta.

Otra pena: Massa tenía el tercer cajón del podio bien agarrado. Le había ganado en pista a su compañero, Bottas. Un pit stop para el relevo de gomas que duró una eternidad le dio vía libre a Ricciardo. Un aplauso a la carrera del australiano, pero habría sido más vibrante que Felipe Massa y Ricciardo se las hubieran tenido dentro del circuito.

Nos vemos en Interlagos la semana que viene.

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