El Rolls-Royce utilizado por el rey Felipe VI en su coronación

Felipe VI Rolls-Royce
No voy a entrar a valorar si la forma de estado de España debería ser una monarquía parlamentaria o una república. Esos son temas que aquí no tocamos y no vamos a tocar. Sin embargo, creo que merece la pena saber en qué cochecito se ha movido hoy el flamante rey Felipe VI en el día de su coronación.

Como podrás intuir aunque no hayas visto el acto de marras, la criatura no se ha movido en un utilitario o en un compacto de los más baratos del mercado. Ha elegido un Rolls-Royce Phantom IV Landaulette que pertenece a la Casa Real. Fue encargado por Francisco Franco y solo se fabricaron dieciocho unidades durante los años 50, así que no estamos ante un vehículo cualquiera.

Un modelo para Casas Reales que ya vimos en 2004

Fue el mismo que se utilizó cuando Felipe VI y doña Letizia se casaron en 2004, cuando se organizó otra ceremonia que sorprendentemente fue capaz de reunir a cientos de personas que les aplaudían como si fuera la mejor cosa que les había pasado en la vida. Y probablemente lo era. Bromas aparte, hay que reconocer que es una buena forma de demostrar que va a ser un monarca cercano al pueblo (no he dicho ironía aparte).

Todas esas unidades se fabricaron en exclusiva para satisfacer los deseos de varias Casas Reales. Según el carrocero que se puso manos a la obra, estamos hablando de distintas versiones: un Franay, un Park Ward, siete Hooper y nueve Mulliner.

Rolls-Royce Phantom
Silver Wraith, al que decidieron homenajear con el lanzamiento del Rolls-Royce Wraith, fue el encargado de diseñar el chasis. El motor es un ocho cilindros en línea que está preparado para recorrer muchos kilómetros a una velocidad bastante moderada, que al fin y al cabo suele ser lo que se les pide a estos coches.

En España solo hay cuatro unidades

Hay que decir que la Casa Real posee tres unidades personalizadas de este Rolls-Royce Phantom IV, dos limusinas y un descapotable. Hay otro en España, pero pertenece al Emir de Kuwait Abdullah III Al-Salim Al-Sabah y ahora mismo está en Museo de Coches Antiguos y Clásicos de Torre Loizaga, en Vizcaya.

El Phantom IV descapotable con el que Felipe VI ha podido saludar a sus compatriotas en su recorrido por Madrid, es una unidad de color negro que por dentro exhibe una tapicería de verde muy elegante. El motor es un monstruoso 5.6 litros de ocho cilindros en línea que entrega 165 CV y debe consumir una barbaridad.

¿Dónde descansa cuando no se utiliza? En un pabellón del Palacio Real de El Pardo.

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