Camel Trophy: la gran aventura del hombre y la máquina


Camel Trophy ha sido “la última gran aventura” escrita por el hombre y su máquina, un evento inspirado para el trabajo en equipo, el espíritu deportivo y la tenacidad humana en un “mano a mano” contra los elementos. ¿Cómo se puede medir la resistencia tomando como base el ingenio, los nudillos desnudos y un Land Rover? Durante 19 años, el Camel Trophy consiguió amaestrar la naturaleza de una manera insólita y sorprendente, por eso hoy rendimos homenaje a este evento.

Una leyenda que dejó huella

Desde las inexploradas selvas de Borneo hasta el río Amazonas, el Camel Trophy fue la última prueba de habilidad y resistencia experimentada por el hombre en su búsqueda de lo imposible. El éxito del dominio transamazónico no sólo llegó a los 16 equipos que compitieron día a día embarrándose hasta las cejas y sorteando ríos empedrados, sino también para una selección de máquinas nacidas en Solihull que conquistaron el mundo.

La primera prueba Camel Trophy tuvo lugar en 1980 en el Amazonas brasileño y fue diseñada para testar la aptitud del hombre y su vehículo. El calendario se estrenó con 6 alemanes que aspiraban a dominar 1.000 millas intratables y cargadas con toda clase de obstáculos. En aquella ocasión se usaron vehículos Ford UB50 fabricados en Brasil, los equivalentes a los Jeep CJ5 americanos.


El concepto era sencillo; no se trataba de llegar a meta con un cuchillo entre los dientes en una lucha sin cuartel contra las “trabas” de la naturaleza, sino demostrar con tiempo y perseverancia que el trabajo en equipo forja la victoria más grande inimaginable. Es más, los competidores ganaban puntos extra por detenerse a ayudar a otros compañeros (nunca se trataron como rivales) y el trofeo rara vez sería para el primero en llegar, sino para aquellos que completasen la mayor cantidad de pruebas y puntos de navegación.

La llegada del gigante amarillo

Fue en el año 1981 cuando Land Rover pisó por primera vez la selva pantanosa del Camel Trophy con su modelo Solihull V8 Range Rover, suministrando así sus propios vehículos “de batalla” a la legendaria prueba. Esto supuso una hegemonía que comenzó en la isla indonesa de Sumatra y que perduraría los próximos 18 años. El escenario vino como anillo al dedo a Land Rover para estampar su sello de mito mundial, proclamándose el terror de los caminos inescrutables y cómo no, demostrando que su diseño nada como pez en el agua ante todo aquello que no es pavimento.

España en el Camel Trophy


España no tardó demasiado en hacerse eco de las hazañas transcurridas en el Camel Trophy. La década dorada de este evento de resistencia destaca en su mapa un acontecimiento inolvidable; la prueba transcurrida en el Zaire (África) en 1983. Allí se dio cita el equipo español con el piloto Miguel de la Quadra Salcedo a la cabeza de la expedición y a bordo de un Land Rover Serie III. Por aquél entonces las condiciones eran tan extremas que los vehículos necesitaban ayuda cada pocos metros o eran rescatados vía aérea por helicópteros o puentes improvisados. Los pilotos tampoco estaban a salvo de los problemas que se amontonaban de cita a cita, ya que muchos de ellos debían detenerse por desorientación.

En las ediciones de 1988 y 1989 ocurrió un hecho insólito en la historia de Camel Trophy: las pruebas se disputaban con dos matriculas españolas. En casi todas las ediciones participaban una media de 14 equipos, con algunos mas fijos que otros, como EEUU, Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Brasil, Italia o Rusia. No obstante, España contó por entonces con dos equipos nacionales, uno que representaba la península y otro por las Islas Canarias, escenario de las pruebas.

Vehículos participantes

Los vehículos Camel Trophy eran modelos sencillos de serie salidos de la cadena de montaje de Solihull, sin embargo estos se llevaban inmediatamente después a la división ‘Land Rover Special Vehicles‘, donde eran desmontados y modificados según las necesidades de la competición. A lo largo de su historia, unos 450 vehículos Land Rover fueron adaptados para esta competición, los cuales pertenecen hoy en día a coleccionistas y entusiastas que los restauran para exhibiciones de todo el mundo.


Los auténticos protagonistas del Camel Trophy fueron los modelos más míticos de una compañía que hoy propiedad de Tata Motors. Desde los Series III hasta las versiones más avanzadas del Range Rover, las pruebas más duras del hombre y la naturaleza han visto otros modelos como el Defender 90 y 110, el Discovery y el Freelander, todos ellos pintados con el característico color amarillo denominado LRC 361 sandglow.

También se utilizaron (en algunas ocasiones) modelos especiales como los Defender 127 o los vehículos Bedford de apoyo militar. La marca tabacalera los usaba para transportar material de comunicaciones, de taller, antenas etc. Por su parte, determinados modelos Discovery y Defender Ralft Unit se encargaron de llevar estructuras, lanchas portátiles y puentes improvisados. Algunos incluso hacían las veces de ambulancia con todo lo necesario para cualquier emergencia.

Año y país de celebración

1980: Prueba transamazónica (Brasil)
1981: Sumatra (Indonesia)
1982: Papua Nueva Guinea (Norte de Australia)
1983: Zaire (África)
1984: Brasil
1985: Borneo (Indonesia)
1986: Australia
1987: Madagascar (Sudáfrica)
1988: Sulawesi (Indonesia)
1989: Amazonas (Brasil)
1990: URSS
1991: Tanzania (Sudáfrica)
1992: Guayana (Brasil)
1993: Sabah (Malasia)
1994: Argentina y Paraguay
1995: Mundo Maya (Sudamérica)
1996: Kalimantan (Indonesia)
1997: Mongolia
1998: Tierra del Fuego
2000: Tonga Samoa

Curiosidades,
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