Audi S3 Sedan, precios en España


En junio ya se anticiparon los precios para toda la gama sedán del compacto. David dio buena cuenta de ellos aunque fueran un estimativo del departamento comercial. También prometieron en Audi que el A3 Sedán vería la calle a finales de verano, pero ha habido un retraso de casi un trimestre. Ya pueden pedirse actualmente, pero las entregas serán entre las Navidades y el primer trimestre del 2014. El más tardío en entregarse y el que más se desvía del precio que se marcó inicialmente es el más potente, el S3 Sedán.

Ya a la venta con precios oficiales, repasemos algunos datos.

Vayan por delante las importantes sumas a desembolsar: con cambio manual, 45.500 euretes. Con cambio doble embrague S-Tronic de seis marchas, 46.000. Ahí queda eso. El aumento de precio con respecto al S3 hatchback es de 3.000 € más. Es decir, dos puertas más y un maletero cuestan 3.000 € según Audi. Pésima decisión, pero, como en términos generales, vamos sustituyendo nuestra materia gris por una pasta verdosa con logos de Apple, no dudo de que habrá quien encuentre este escamoteo, malversación y pillaje como la cosa más normal y más sensata.

Las bondades del vehículo

Son de sobras conocidas: se trata de una mera operación de transplante de órganos: el mismo 2.0 TFSI valvelift system se va del hatchback al bonito sedán. Cuatro cilindros turbo en posición transversal, con dos inyectores por cilindro y con 300 CV y tracción Quattro. Cumple la normativa Euro 6 y rinde idénticos 380 Nm de par máximo en sendas carrocerías.

Por traspapeleo de cifras o por un motivo que no alcanzo a entender, la aceleración de 0 a 100 km/h que consta en acta para el sedán es tres décimas menos que en el hatchback, dando por fehacientes 4,8 segundos con el cambio S-Tronic. A lo mejor hay un trabajo de afinamiento aerodinámico o de aligeramiento de peso del que no tengo constancia. De todas maneras, en las dos carrocerías la velocidad limitada electrónicamente es de 250 km/h.

El equipamiento de serie es completo y “a la vanguardia de la técnica”, como dicen siempre en Audi, quedando aparte las exquisiteces de la suspensión automática Magnetic Ride, llantas y tapicerías para quien quiera dejar de herencia un crédito bancario que llegue hasta sus nietos.

Gran compacto deportivo, bonita estampa sedán, estrategia de precios que parece diseñada por un mono adiestrado ciego de LSD. Porque el coche no tiene ni un espíritu ni un carisma que te haga distinto a los millones de conductores y conductoras con trajes grises.

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