Truco para arreglar abolladuras del coche
Podemos tener una pequeña colisión o un golpe con el coche y dañar la chapa. Por eso, existe un pequeño truco para reparar pequeñas abolladuras del coche sin necesidad de llevar el vehículo a un taller especializado. No lo hagas si la pintura está resquebrajada.

El truco consiste en aplicar un poco de hielo sobre la abolladura hasta que la superficie se enfríe. Luego, aplicar calor con un secador de pelo. El contraste de temperatura provocará que la chapa vuelva a su forma original sin erosionar la pintura original del coche.

Si la abolladura no se acaba de solucionar, puedes facilitar la tarea empleando un desatascador, con la ventosa conseguirás succionar la chapa y conseguir que no quede hundida.