
Usar las luces de cruce (corto alcance) durante las 24 horas del día (incluso a pleno sol) para conducir permitiría salvar unas 150 personas al año en accidentes de tráfico y en 4.500 personas la cifra de heridos.
La DGT se ha tomado muy en serio estas estimaciones y ha empezado a lanzar campañas para que todos los conductores usen las luces de cruce. Además, será obligatorio en Europa a partir del 7 de de febrero de 2011. La Comisión Europea asegura que la medida permitiría evitar entre un 2-4% los accidentes de tráfico y entre el 4-8% en el caso de los atropellos a peatones.
En principio la iniciativa ha sido bien aceptada por la población, ya que mejora la percepción de los vehículos en la calzada y disminuye el tiempo de reacción del conductor. Los sistemas de luces de cruce consumen poco combustible, no deslumbran, duran mucho tiempo y sirven para evitar distracciones. Por contra, a los ecologistas no les ha gustado nada y aseguran que se producirá un claro impacto medio ambiental por el aumento de gasto de combustible.














































