
Lewis Hamilton tuvo su primera alegría de la temporada en un Gran Premio de Hungría que estuvo marcado por el grave accidente que sufrió Felipe Massa ayer en la sesión de entrenamientos. El piloto brasileño se encuentra estable y no sufre daños cerebrales, pues los médicos acaban de analizar la zona afectada tras el accidente mediante un TAC.
El piloto inglés se aprovechó de la poca profesionalidad de uno de los mecánicos de Renault para ganar la carrera, aunque también hay que decir que la logró por méritos propios. Fernando Alonso, que había obtenido la ‘pole’ ayer, realizó una gran salida y mantuvo la primera posición sin problemas. Sin embargo, en su primer repostaje, uno de los mecánicos le fijó mal la rueda delantera derecha y esta se salió del monoplaza nada más salir de boxes. Además, tuvo problemas con la bomba de la gasolina, lo que le impidió rodar más rápido de lo que lo hizo.
Tras el actual campeón del mundo finalizó Kimi Raikkonen y Mark Webber. Sebastien Vettel tuvo que abandonar y Jenson Button terminó séptimo, consiguiendo dos puntos que no le vienen nada mal de cara a la consecución del campeonato del mundo.




























Aun faltan tres carreras para saber quien será el campeón de la Fórmula Uno, la batalla se encuentra entre el actual líder, el señorito Hamilton o el bicampeón asturiano. Pero ajenos a esta épica confrontación, los chicos de la FIA no paran en su cuartel general, entre líos de espionaje y sanciones que no se encuentran en el reglamento parece que se encuentran a gusto siendo los protagonistas del Mundial.





