
El Kia Venga acaba de ser llamado a revisión recientemente por un problema que afecta a la seguridad activa del vehículo. Al parecer, no salió demasiado bien parado en los test de choque frontal realizados por Euro Ncap. Se detectaron problemas en el cinturón de seguridad del conductor, pues se hacía un corte bastante indeseable por culpa de una curiosa interacción con los raíles que sirven para ajustar el asiento.
Kia pronto se ha puesto manos a la obra colocando una funda de polipropileno en el cinturón de seguridad que evita esa pequeña rotura. Para que nadie se lleve un susto si tiene un accidente, ha decidido llamar a todos los clientes que tengan un Kia Venga para que acudan al taller oficial más cercano. Se calcula que unos 2.100 coches son los afectados, de los cuales 1.100 ya han sido vendidos. El resto de coches son de prueba y son propiedad de los concesionarios.







































