
La mala suerte tiene personalidad propia, se llama Felipe Massa. A tres vueltas del final, el piloto de Ferrari rompió motor y se ha quedado sin la posibilidad de conseguir el liderato del mundial y la victoria en el Gran Premio de Hungría. El piloto brasileño, que ha realizado una carrera brillante, ha perdido el liderazgo del mundial que le iba a arrebatar a Lewis Hamilton.
La situación de carrera ha favorecido a Kovalainen, que ha logrado la victoria pese a ser muy conservador y completar una carrera discreta siempre desde la segunda posición.
El tercero piloto en cruzar la línea de mete ha sido el Toyota de Timo Glock que ha conseguido aguantar la presión agobiante del finlandés Kimi Raikkonen en las últimas vueltas.
Por otra parte, Fernando Alonso también ha realizado una carrera impresionante, ha conseguido entrar cuarto, el mejor puesto este año. No es para tirar cohetes, pero tal como van los Renault con el controvertido R28 es una brillante posición.
Lewis Hamilton pese a su quinto puesto en el GP de Hungría, sigue líder del Mundial de Fórmula 1.