El nuevo BMW M5 acaba de ser pillado en el circuito de Nürburgring mostrando todo su potencial. Esta bestia, conocida como F10 en los despachos de la firma alemana, no montará finalmente un motor V10, montará un V8 biturbo como el que ya llevan el X5M y el X6M. Esto supondrá una potencia total de 600 CV, mejorándose en 100 CV más respecto a su predecesor.
Todo esto es una gran noticia. Ya no hay dudas sobre el potencial del nuevo M5. Aunque la carrocería se ha camufllado por completo, su facilidad para coger las curvas y el ruido del motor no se han podido ocultar.
Recordad que el Serie 5 se empezará a comercializar en 2010. La versión M estará disponible un año más tarde. Valdrá la pena esperar, os lo digo yo.






























