Existen muchos motivos que pueden desencadenar un accidente de tráfico, pero principalmente destacan tres: velocidad, despistes y cansancio o fatiga. De las dos primeras causas de accidente en nuestras carreteras no hace falta añadir gran cosa, modera tu velocidad y siempre atento al volante. Recuerda que conducir requiere concentración mental y atención física.
A todo ello se le suma el posible cansancio, un estado físico que pone en riesgo a miles de conductores, ya sea al volver de un duro día de trabajo o por hacer un largo recorrido. El mayor exponente de la gravedad de conducir cansado es el peligro de quedarse dormido al volante. La fatiga es responsable directo del 30% de los accidente producidos, dormirse al volante causa el 10% de los accidentes en vías urbanas y el 20% de los siniestros en vías interurbanas.
Recomendaciones: Evitar conducir si se siente fatiga, parar en una área de descanso y recuperar fuerzas. Lo más importante es evitar una posible tragedia por quedarse dormido.
























05th Febrero 2009
280 















Trackbacks