gp turquia Los pilotos de Fórmula 1 quieren que las entradas sean más baratas
Ya sea por culpa de la crisis económica mundial o por culpa del dominio aclaparador de Jenson Button, lo cierto es que en el pasado Gran Premio de Turquía de Fórmula 1 vimos unas gradas vacías que apenas registraron un 28% de la capacidad del circuito, unos 130.000 espectadores. La organización, para que el desastre no se viera por televisión, decidió colocar unas lonas negras encima de los asientos vacios, es decir, encima de tres cuartas partes del circuito.

Las 36.000 personas que se dieron cita no fueron suficientes para animar a unos pilotos que cada vez se sienten más solos en los circuitos. Ir a ver la Fórmula 1 es un lujo y no es de extrañar que cada vez seamos más los que decidimos verla desde casa. Sin ir más lejos, el GP de España también acusó esta bajada, presentando una entrada muy baja por culpa de los 533 euros que se pedían para tener un pase válido durante todo el fin de semana.

Pilotos veteranos en el paddock como Mark Webber o Felipe Massa ya se han quejado por esta situación. Prefieren que las entradas sean más baratas porque les gusta sentir el calor del público. El australiano, concretamente, dejó entrever la posibilidad de que se dejara entrar gratis a la gente cuando la carrera estuviera llegando a su final.