Los dos mejores derrapes que he visto en la historia del automovilismo. Los grados de cruzada hacen que sea unos de los drift más impresionantes que se han visto nunca. Ambos se realizan con un bloqueo de ruedas por el freno de mano. Además, el piloto es capaz de recuperar la dirección del coche tras llevarlo al límite, cuando seguramente cualquiera de nosotros acabaríamos estampados en la cuneta.