Japón ya es el país más poderoso en la industria del motor. Las marcas japonesas han aprovechado su experiencia de fabricación de coches más eficientes y su aceptación en los mercados emergentes para ganar terreno y convertirse en los líderes del sector.
Sin ir más lejos, las ventas de coches en Estados Unidos descendieron un 31,9% en octubre hasta su nivel más bajo de los últimos 25 años. Pero en Japón, tampoco se libran de la crisis, Toyota Motors, el primer fabricante nipón, redujo su beneficio neto entre abril y septiembre un 47,6% interanual y vendió 51.000 vehículos menos, hasta los 4,25 millones de unidades. Las excepciones fueron Honda y Nissan, que consiguieron aumentar sus ventas.
Los grandes fabricantes estadounidenses han empezado a planear su transición hacia la fabricación de coches más pequeños, terreno en que los japoneses ya son unos expertos. Ventaja competitiva que se ha convertido en un elemento clave para superar la crisis.
Corren algunos rumores sobre que General Motors pidió ayuda a Toyota ante su grave crisis financiera.
























08th Noviembre 2008
107 
















