
El fabricante de coches sueco Saab, filial del grupo estadounidense General Motors, ha presentado la declaración de insolvencia ante los malos resultados financieros que le han llevado a la quiebra, aunque de momento continuará con la producción de automóviles.
Saab es fabricante de automóviles de gama alta y sus directivos han señalado que su supervivencia podría estar en la fusión con el fabricante alemán Opel, filial igualmente de General Motors y también al borde de la quiebra.
Por su parte, el Gobierno sueco reiteró esta semana que rechaza nacionalizar al fabricante de automóviles, pese al riesgo de desaparición de la marca, que busca comprador desde hace un año. Saab fabricó unos 94.000 vehículos en 2008 y da trabajo a unos 4.100 trabajadores en Suecia, la gran mayoría en la fábrica de Trollhättan, al suroeste del país.
























20th Febrero 2009
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