
El Hyundai ix35, el sustituto del Hyundai Tucson, ya lo podemos disfrutar en los concesionarios. Se trata de un todocamino compacto que vimos por primera vez en el Salón de Ginebra de 2009 en forma de prototipo. En aquel entonces se llamaba i-onix y hoy ya es toda una realidad, sorprendentemente con un parecido bastante importante en lo que al apartado estético se refiere. Además, tanto su batalla como su longitud han incrementado respecto al Tucson. En concreto es 8,5 cm más largo, 1 cm más ancho y 7 cm más bajo. Sus principales rivales serán el Ford Kuga, el Toyota Rav4 y el Kia Sportage.
Interior
El interior ha ganado en calidad, tanto en materiales como en acabados. Además, hay una nueva gama de colores disponibles que nada tienen que ver con los del Tucson. El salpicadero cuenta con navegador integrado en la consola central, con conexión vía Bluetooth y por voz. Los asientos delanteros son más cómodos, más bajos y más estrechos para que el cuerpo quede más sujeto. Además, se pueden ajustar hacia delante o hacia detrás 40 mm más, lo que es un alivio para algunas personas.

Los mandos se pueden manejar fácilmente gracias a una disposición bastante razonable de los mismos. Se llega con facilidad a todos, aunque el que más cuesta de encontrar es el del desempañador de la luneta delantera. Este está cerca del botón de arranque, aunque podríamos decir que un poco escondido. El cuadro de instrumentos está muy bien ideado, con dos grandes relojes y un display digital entre ellos.



















































