Cambiar el filtro de aire
El filtro de aire es una pieza fundamental de nuestro coche para evitar que entre suciedad en el interior del motor. Si el filtro está sucio, roto o parcialmente dañado, las partículas solidas podrán entrar al motor acelerando su desgaste y aumentando el consumo de gasolina. Es aconsejable revisar el estado del filtro de aire cada 10.000 km o dos veces al año, dependiendo del modelo de coche y del nivel de contaminación del aire.

Para cambiar el filtro de aire, primero debes encontrar el filtro en el interior de una caja de plástico de color negro cercano al motor del automóvil. En modelos más actuales suele ser rectangular y estar situada en los laterales del motor, próximo a los faros o las ruedas. En modelos más antiguos, el filtro de aire se encuentra sobre el motor y suele ser circular.

Una vez lo tengamos localizado, debemos extraer el filtro de aire que se encuentra dentro de la caja. Puede estar sujetado por unos ganchos que se quitan manualmente o por sujeta con tornillos, en ese caso necesitaremos un desatornillador para poder retirarlos.

Cuando extraemos el filtro, vemos que está formado por un papel con muchos pliegues. Para comprobar su estado, debemos revisar ese papel en busca de polvo y suciedad. Si vemos que las partículas solidas cubren la mayor parte del papel y eso impide que pueda pasar el aire limpio hacia el motor, será el momento de cambiar el filtro de aire por otro similar, según la marca y modelo del coche.