
La crisis ha afectado claramente a las compañías de alquiler de coches. Tanto es así que una de ellas acaba de enviar una nota de prensa en la que se advierte de la dificultad de alquilar un coche en temporada alta (navidades, semana santa y verano). Quienes no reserven con antelación tendrán muchos problemas y deberán pagar un precio más elevado de lo normal.
Esto sucede por una sencilla razón. Las compañías de alquiler de coches los compran para luego venderlos al cabo de unos meses y renovar la flota. Sin embargo, hoy en día es muy complicado revender coches a los fabricantes, pues estos bastante faena tienen ya con intentar vender los suyos.
Más de uno habrá pensado que este problema se podría solucionar si los coches se compraran y ya está. Desgraciadamente eso no es fácil porque hay una evidente falta de financiación en el sector. El resultado es que ahora mismo hay pocos coches en alquiler, por lo que se antoja necesario reservar con 2 o 3 meses de antelación para no llevarse ningún susto.
La solución podría pasar por unas flotas menos renovadas. El alquiler de coches más usados sería más barato, pues las compañías de ese sector no se verían obligadas a comprar para revender cada dos por tres. Seguro que a más de uno no le importaría conducir un coche con tres o cuatro años de antigüedad.
























24th Noviembre 2009
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