La crisis sigue machacando al sector automovilístico en forma de bajas ventas. Por eso, la última noticia negativa ha sido la paralización de la producción en la planta que Iveco tiene en Córdoba, Argentina. Los casi mil operarios que trabajan allí hoy no han tenido que acudir a la fábrica porque no había faena para ellos. Cobrarán un 70% de su sueldo diario gracias al seguro que por suerte tienen.

Las horas extra del sábado podrían desaparecer por completo y otras medidas que perjudicarán a los trabajadores se podrían llevar a cabo en breve. La reducción de la plantilla, la más temida de todas, empieza a rondar la cabeza de los directivos de Iveco. En fin, la cosa pinta muy mal, allí, aquí y en todas partes.