Curiosa noticia la que os tenemos que comentar hoy. Sin duda, bien podría formar parte de alguno de los posts de nuestros colegas de Blogdehumor.

La cosa empezó cuando la policía de Alaska persiguió a toda velocidad a un vehículo que circulaba a menos de 100 km/h. Los agentes llevaron a cabo tal persecución alertados por un vecino que aseguraba haber visto “un OVNI por la zona”.

Al darle alcance, lo rodearon como si de un delincuente se tratase. El canadiense Marcelo da Luz, que trataba de batir el récord del mundo recorrido por un coche eléctrico (fijado en 15.070 kilómetros), se bajó del monoplaza sin dar crédito a lo que estaba pasando. Pronto los policías de Alaska tuvieron que reconocer su error bastante avergonzados. Una anécdota muy divertida.