En vista del panorama tan restrictivo en cuanto a emisiones de CO2 y consumo, Ferrari no ha tenido más remedio que ponerse manos a la obra para encontrar soluciones a este problema. Por eso, tienen planes que permitirán reducir las emisiones de CO2 en un 40% para el año 2012. Esto será posible fundamentalmente gracias a la inclusión de sistemas híbridos en los vehículos además de una rebaja de peso de los mismos.

También se incorporará un freno regenerativo que permitirá aprovechar la energía de frenado para utilizarla en otros procesos, reduciendo así el consumo total. La inyección directa del carburante o la creación de un motor de 6 cilindros en V sobrealimentado podrían ser otras soluciones que se están barajando.