El concepto de diseño de coches podría cambiar radicalmente en un futuro no muy lejano. Los coches del futuro tendrán formas más pronunciadas, redondeadas y una estética muy vanguardista compuesta por macropartículas metálicas acopladas gracias a unos campos magnéticos.
Mercedes Benz está trabajando en un prototipo llamado Silverflow, un coche que estaría fabricado en oro y plata, con una aerodinámica muy distinta a todo lo conocido hasta ahora y que incorpora una sola plaza para el conductor.
¿Os imagináis las carreteras llenas de coches como estos?