Los vehículos actuales consumen un 35% menos que uno de igual cilindrada de hace 20 años. Pero a pesar de las mejoras tecnológicas, cada vez nos dejamos más dinero en la gasolinera al repostar por la subida del precio del petróleo. A pesar de todo, hay trucos para gastar menos, sólo tienes que prestar atención a tu forma de conducir y cambiar algunos hábitos. Con lo siguiente consejos ahorrarás un 15% de combustible al año, unos 500 euros si haces 27.000 Km al año con un motor de gasolina.
En los neumáticos una presión baja aumenta el consumo del coche, revistar la presión al menos una vez al mes y ajustarla puede servir de mucho. Circular con un 15% menos de presión en los neumáticos, aumenta el consumo aproximadamente un 3%.
Con la ventanilla bajada se incrementa la resistencia aerodinámica y por lo tanto el consumo. Subir la ventanilla a velocidades superiores a los 50Km/h podremos ahorrar hasta un 20% de combustible.
Utiliza el climatizador sólo en casos extremos y cuando sea imprescindible, pues penaliza el consumo más de lo que piensas.
Procura cambiar de marchas sin subir mucho las revoluciones del motor y circular con la velocidad más larga posible. Sin dar frenazos ni acelerones bruscos. Emprender la marcha de forma progresiva y lo más suave posible.
Pisa el freno solo cuando sea realmente necesario. Si frenas, deberás utilizar más energía para recuperar velocidad. Lo mejor es dejar de acelerar o utiliza el freno de motor reduciendo las marchas.
Intenta no cargar de peso el vehículo con accesorios innecesarios. Todo lo que pongas fuera del coche perjudicará la aerodinámica y por lo tanto, el consumo. Si llevas el coche con el máximo peso admisible, el consumo aumentará entorno al 40%.
El dato: Para incrementar la velocidad el 25%, el consumo aumenta entorno al 40%.